l Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat presentó en la Legislatura el proyecto de Ley de Fomento a la Economía Popular y Social. Candelaria nos cuenta por qué es tan importante esta ley para potenciar el valor productivo de los barrios populares, organizar las bases de su actividad a través de la generación, el desarrollo y la sostenibilidad de miles de puestos de trabajo.

Cande trabaja con un equipo de 20 personas, que desde el principio del año comenzaron a relevar a las cooperativas porteñas y habla del trabajo que realizan desde el área: “Estamos haciendo capacitaciones con esas cooperativas, por ejemplo, para poder empezar a venderle a la Ciudad, acercarles muchas veces herramientas para facilitar su proceso de producción, de comercialización y también de financiamiento”.

La economía social es una forma de producir de forma asociativa, más justa, donde el principal capital es el trabajo de las personas, y la economía popular es todo un colectivo que se fue consolidando en los últimos años, que está muy ligado a los barrios populares, a los trabajos donde hay mucha presencia de informalidad. “El sector que nosotros hablamos de economía popular y social es justamente la vinculación de estos dos sectores”, agrega.

Desde el Ministerio esperamos que esta norma sea el primer paso de un inicio en el vínculo de la Ciudad con el sector de la economía popular y social y que en unos años esto esté consolidado, que las cooperativas que la economía social y popular pueda considerar a la Ciudad como un espacio donde tienen un Estado que los asista en el desarrollo, para que puedan ir tomando un rol muy protagónico, no solo desde las herramientas puntuales de la compra pública sino desde su experiencia de trabajo en red, acompañando distintas posibilidades que permitan crecer justamente a quienes hoy necesitan de nuestras herramientas.
La economía social es una forma de producir de forma asociativa, más justa, donde el principal capital es el trabajo de las personas, y la economía popular es todo un colectivo que se fue consolidando en los últimos años, que está muy ligado a los barrios populares, a los trabajos donde hay mucha presencia de informalidad.
Sobre la ley presentada por Desarrollo Humano y Hábitat en la Legislatura, Candelaria nos dice que “también viene a acompañar a las cooperativas, que muchas veces no tienen la espalda financiera para dar ese salto en su producción quieren venderle al Estado y lo pueden hacer con mucha calidad y con buenos precios, y quieren llegar a eso. Necesitan un apoyo para comprar las materias primas para hacer una producción de otra escala. Entonces la Ley viene a pensar distintos instrumentos para dar respuesta a eso”.

El ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat presentó en la Legislatura un proyecto para potenciar la producción de unos 500 mil trabajadores.
Para el armado de este proyecto se realizó un análisis de los sectores de la Economía Social y Popular con mayor potencial para crecer e integrarse a las cadenas de valor de la Ciudad. Se trata de siete sectores que ya se encuentran funcionando pero que lo hacen debajo de su potencial, en la informalidad o con barreras sistémicas que limitan su crecimiento, como el bajo acceso al financiamiento, el poco desarrollo de su capacidad productiva o los pocos canales de comercialización a los que acceden. Estos sectores son: textil, alimentos, logística, cuidados, economía verde, construcción y comercio.
Además, podrán acceder a financiamiento mediante un programa que será lanzado a través del Banco Ciudad, el cual otorga líneas de crédito que les permitirá aumentar su capacidad productiva. Y se creará un fondo público-privado a través de la constitución de un fideicomiso en el Banco Ciudad para financiar proyectos productivos, tendiendo un puente entre ambos sectores y otorgando la posibilidad a individuos y a Unidades Productivas de la Economía Social y Popular de acceder a nuevas formas de financiamiento.