as principales industrias de Nueva Zelanda se preparan para asumir parte del trabajo pesado que implica la recuperación económica y social post coronavirus. Así lo afirma el banco rural especialista Rabobank.
El presidente ejecutivo de Rabobank Nueva Zelanda, Todd Charteris, dice que la última encuesta de confianza rural de la entidad bancaria arroja una luz sobre los agricultores en un momento crítico para la nación.
“Los sectores agroalimentarios serán cruciales para ayudar a reconstruir la economía de Nueva Zelanda, y Rabobank continúa teniendo una sólida visión positiva a largo plazo de las perspectivas del sector”, sostiene Charteris. No obstante, advierte que la última encuesta “muestra que el sentimiento de los agricultores ha disminuido desde finales de 2019”.
Después de un alza en diciembre del año pasado, la confianza neta de los agricultores en la economía agrícola en general cayó un 44% para marzo de 2020. Asimismo, la encuesta encontró una disminución en el número de agricultores que esperan que las condiciones económicas agrícolas mejoren en los próximos 12 meses (hasta un 12%, desde el 21% del último trimestre). También hubo más agricultores que dijeron que esperaban que las condiciones empeoraran (56% contra el 33% anterior).
El número de agricultores que esperan que el rendimiento de la economía agrícola se mantenga igual cayó al 29%, desde el 44% del último trimestre. Entre los agricultores con una perspectiva negativa, la mayoría nombró al coronavirus como un factor clave para mantener este punto de vista.
Según Charteris, durante el período en que la encuesta estuvo abierta –entre el 3 y el 18 de marzo–, es probable que las preocupaciones de los agricultores se hayan centrado en gran medida en el impacto que el virus estaba teniendo en la demanda china de productos agrícolas de Nueva Zelanda y en la posibilidad de que provocara una demanda similar en otros mercados mundiales.
“Es comprensible que esto haya tenido un impacto marcado en la confianza de los agricultores, particularmente en las ovejas y la carne debido a la incertidumbre sobre el acceso al mercado”, concluyó.