l turismo es uno de los buques insignia de la economía de Francia. Por ese motivo, el primer ministro francés, Edouard Philippe, presentó un proyecto para la reactivación del sector que implicaría una inversión de US$19.400 millones.
“El turismo debe hacer frente, probablemente, a la peor prueba de la historia moderna. Está entre los buques insignia de la economía francesa y su salvataje es, por lo tanto, una prioridad nacional”, señaló Philippe.
Asimismo, manifestó que “los franceses podrán salir de vacaciones en Francia en julio y agosto”, aunque aclaró que hay una “posibilidad de restricciones muy localizadas” en función de cómo evolucione la pandemia de COVID-19 en el país.
En este sentido, instó a los habitantes a proceder con sus reservas, remarcando que “los actores del turismo, los hoteleros, se comprometieron a que los turistas sean totalmente reembolsados en caso de que la evolución de la pandemia no haga posible la partida”.
El turismo constituye el 7,2% del PBI en Francia –la facturación fue de 168 mil millones de euros en 2017– y alrededor de dos millones de puestos de trabajo.