uienes apuestan por el planeta se echaron al hombro la dura misión de arrojar luz a los líderes en el mundo de los alimentos. Luchan contra el desperdicio de alimentos y le muestran al mundo que las prácticas ecológicas no solo son buenas para la Tierra, sino que también lo son para el resultado final de un restaurante o cocina casera.
En la cocina de prueba de Food & Wine, el personal también ha incorporado prácticas ecológicas en sus rutinas, ya sea que estén compostando restos de comida o usando pajitas de metal o vidrio.
Tomá nota de los hábitos que podrías adquirir:
1- Compostá todos los restos de comida, huesos y cáscaras. Si no tenés tu propio contenedor de compost, podés llevar tus desechos al mercado ecológico cuando se abran nuevamente. Y si no tenés espacio en tu cocina para guardar los restos de comida, o si te preocupa que empiecen a oler, colocalos en una bolsa en el congelador hasta que puedas llevarlos al contenedor de compost.
2- Reutilizá los utensilios compostables. Vale la pena la inversión y hay muchas opciones excelentes, desde básicas hasta más elegantes.
3- Comprá alimentos disponibles por temporada y congelar las sobras para uso futuro. Todo esto toma un poco de planificación antes de ir al supermercado. Anotá las cantidades para no comprar demasiado.
4- Usá restos de cáscaras de cítricos y tallos de hierbas para infundir vinagre blanco para un limpiador universal.
5- Utilizá pajitas de metal o vidrio.
6- Reciclá y compostá en lugar de tirar cuando sea posible. Es un pequeño paso que tiene un gran impacto. Si parece demasiado esfuerzo, entonces no tienes la configuración correcta. Podés comprar una papelera adecuada para compostaje y reciclaje.
7- Hacé tus propios aderezos y salsas para evitar empaques.
8- Utilizá bolsas de tela cuando vayas a comprar.