l gobernador Ricardo Quintela anunció el inicio de importantes obras hídricas en toda la provincia con un fuerte respaldo del Gobierno Nacional. Se trata de un plan de más de 20 proyectos con una inversión superior a los $1600 millones de pesos.
En su cuenta de Twitter, el Mandatario riojano confirmó estos trabajos. "Cumpliendo con la palabra empeñada, las obras anunciadas por el presidente Alberto Fernández comienzan a materializarse. Queremos comunicar que se realizará el llamado a licitación para la obra de construcción del Acueducto Anzulón – Milagro, en el departamento Ortíz de Ocampo que permitirá abastecer con agua potable a más de 3.500 habitantes de la localidad de Milagro. Esta obra no solo permitirá brindar un servicio básico a la sociedad, sino que también generará puestos de trabajo para las riojanas y riojanos", escribió Quintela.
Al respecto, el ministro de Agua y Energía Adolfo Scaglioni brindó detalles de estas obras.
El gobernador realizó el anuncio de la primera de 20 obras que están incluidas dentro de un convenio que firmamos con el Gobierno Nacional por un monto superior a los $1600 millones de pesos, y que tienen que ver con obras en distintas partes de la provincia y en la capital inclusive tendientes a mejorar la cuestión hídrica en todo el territorio.
Esta primera obra se trata de un acueducto que se construirá desde la cola del dique de Anzulón, donde ya construímos unas perforaciones, para llevar agua de óptima calidad a la localidad de Milagro, que es la única cabecera departamental de la provincia que carece de agua potable. El agua que se les brinda es agua de servicio, y el agua potable que se les brinda llega desde una planta que es agua mineral prácticamente y que la gente lo retira desde distintos aljibes.
El gobernador entendió que esta situación no puede seguir así, por ello se ha priorizado esta primera obra, que supera los $83 millones de pesos, cuya licitación se abre en el transcurso de esta semana, por tanto en 10 días más estaríamos en condiciones de comenzar a trabajar.
Como ya se aclaró, esta es la primera de 20 obras que tienen que ver con distintos acueductos en el interior y en la ciudad capital, y también con plantas de tratamientos de residuos cloacales en distintas localidades como Chepes, Malanzán y Tama.
El segundo acueducto se construirá entre el Río Salado y Portezuelo. El tercer acueducto parte desde la zona Norte de la capital sobre Ruta 38, donde tenemos construidas dos perforaciones, para trasladar el agua a la zona Este donde se construyeron nuevos barrios que carecen de este servicio.
Hay un sin fin de obras que se van a estar desarrollando en el transcurso de estos dos meses antes de finalizar el año, que es el primer compromiso que asumió el Gobierno Nacional con nuestro gobierno provincial y que se concreta después de peregrinar casi 5 años con el gobierno nacional que ya se fue y del cual no hemos conseguido nunca una sola obra para nuestra provincia, así que estamos muy contentos y muy esperanzados de que esto continúe y que podamos seguir cambiando la impronta de la cuestión hídrica a la provincia, sabiendo que estamos habitando la provincia con mayor carencia hídrica de todo el país.
Hoy estamos mal, no tan solo nosotros por ser la provincia con mayor carencia de este recurso. No nos pueden comparar ni siquiera con Catamarca que nos cuadruplica en cantidad de agua.
El resto de las provincias están pasando una tremenda sequía, por eso tenemos que tomar conciencia que estamos en el peor momento y debemos ser solidarios cuidando hasta la última gota que tenemos, de lo contrario vamos a tener problemas.
Yo apelo a que la comunidad lo va a entender. No se puede dejar la manguera en el fondo de la casa para que se llenen las tazas de los árboles, o regar el asfalto y la vereda. Es una cuestión necesaria.
Para que se den una idea, hoy al dique no le sacamos una gota de agua, para que se mantenga y podamos recurrir a él en el verano. Por eso insisto en que la solución más inmediata a nuestra situación como provincia en materia hídrica es la solidaridad. Si bien todas estas obras van a funcionar como un paliativo para llevar agua donde más se necesita, pero eso no quiere decir que vamos a solucionar el problema.