rincipalmente en los períodos fríos para el crecimiento vegetativo de estos cultivos. El uso de macrotúneles para la producción de berries está extendido por todo el mundo, debido a que estas estructuras permiten mantener la calidad de las frutas ante posibles eventos de granizo o lluvias fuertes. Macrotúneles para la producción de frambuesa Los macrotúneles son estructuras simples y temporales (en algunos casos) conformadas por una serie de arcos metálicos, cubiertos por una película plástica. Esta estructura permite la apertura de las paredes laterales y frontales para regular la temperatura al interior. El macrotúnel provee un nivel de protección y control del ambiente intermedio, entre la producción a campo abierto y la producción en invernadero. Una característica de los macrotúneles es que, a diferencia de los invernaderos, la cubierta puede retirarse o colocarse temporalmente.
El uso de macrotúneles puede extender la temporada de producción de la frambuesa, lo cual permite en muchas ocasiones alcanzar precios elevados antes o después de la temporada de producción convencional. El cultivo de frambuesa bajo macrotúnel también permite obtener mayores rendimientos, ya que se puede manejar eficientemente la incidencia de patógenos y distanciamientos, así como otros factores que influyen en la obtención de fruta de mayor calibre y calidad. Aunado a lo anterior la producción de frambuesa bajo macrotúnel facilita su cosecha cuando las condiciones ambientales son desfavorables por una alta precipitación. Para lograr el éxito de la frambuesa bajo macrotúnel es necesario una buena planificación de la producción, selección de variedades y por supuesto un manejo detallado del cultivo.
Es importante remarcar el uso de prácticas culturales que permitan reducir la incidencia de malezas previo al establecimiento del cultivo, como son los cultivos de cobertera. Otra alternativa para el control de las malezas es el uso de herbicidas preemergentes (Napropamida) o post emergentes (Paraquat), este último es aplicado de manera dirigida aproximadamente seis semanas después de la plantación. El uso del rototiller entre las camas o hileras de plantas permite reducir las malezas. El acolchado plástico y el polifibril como se ha mencionado anteriormente también permite un control sobre la emergencia de las malezas al restringir la humedad y luz que incide sobre el suelo. Para el control de malezas entre las plantas o áreas cercanas donde la acción de herbicidas o del acolchado no tiene efecto, el control manual es el mejor. Manejo de la fertilización. Como se mencionó anteriormente, es indispensable realizar un análisis del suelo o del sustrato. Se debe contar con información sobre la absorción nutrimental del cultivo, para que con esta y en base al análisis del suelo o sustrato se puedan ajustar las dosis de fertilización. En el caso de emplear sustratos inertes el programa de fertilización se realiza con referencia a la demanda del cultivo. Los análisis foliares se deben realizar a principios de verano, los cuales permiten, acorde a sus resultados, el ajuste de los programas de fertilización para hacer un uso eficiente de ellos. La aplicación de los fertilizantes se puede realizar a través del sistema de riego, mejorando su distribución y eficiencia. Se debe tener cuidado de las deficiencias de potasio en suelos arenosos y cuando la cantidad de calcio y/o magnesio sean altas en el suelo o agua.
Para el soporte de la planta se necesita una estructura fuerte que aguante la carga de fruta. El sistema de soporte se puede quitar al terminar la cosecha para podar las cañas a nivel del suelo. Generalmente el sistema de soporte sigue una forma en V, aunque existen otros sistemas de conducción. El objetivo de contar con un sistema de entutorado es el de facilitar la recolección de la fruta. Es indispensable establecer el sistema de entutorado acorde a los hábitos de crecimiento de las variedades, con el propósito de no reducir su potencial productivo.
Contrario a lo que sucede en invernadero, donde se emplean polinizadores para el amarre de frutos, en los macrotúneles no es necesario introducir polinizadores, debido a que con los polinizadores nativos es suficiente para alcanzar un buen porcentaje de amarre de fruta. Aunque existen reportes de frutas deformes por mala polinización estas se deben a que son floraciones tempranas, que coinciden con la baja actividad de los polinizadores nativos y también por el uso de baterías de macrotúneles que dificultan la entrada de los mismos; para tales casos se recomienda introducir colmenas dentro de la plantación.
La aplicación de pesticidas bajo macrotúnel se reduce considerablemente comparada con la realizada en la producción a campo abierto. La principal estrategia de control ante los patógenos es la prevención, esta se logra mediante el monitoreo constate del cultivo. El monitoreo del cultivo debe ser frecuente, es recomendable realizarlo 2 o 3 veces a la semana; pero es necesario que también se lleve un registro estricto sobre el crecimiento y desarrollo de las plagas durante el ciclo y de una estación a otra. Generalmente los productores y técnicos se preguntan sobre los productos que se pueden aplicar dentro de los macrotúneles para el control de los patógenos, sobre esto se recomienda consultar el listado de la EPA cuando la fruta está destinada a la exportación hacia EE. UU o del organismo regulador si se trata de otro país. La principal plaga que ataca al cultivo de la frambuesa es la araña roja, pero también se pueden encontrar otras plagas como el escarabajo japonés, pulgones o chinches. La mejor estrategia para el control de estas plagas es el manejo integrado, estrategia que permite reducir el uso de pesticidas. Dentro de las enfermedades más importantes que inciden sobre la frambuesa se encuentra el oidio, roya, botrytis y antracnosis. El control de estas enfermedades se realiza con la ventilación del macrotúnel y la aplicación de fungicidas.
La cosecha de la frambuesa se realiza a las primeras horas de la mañana o por la tarde, cuando las temperaturas son bajas. Lo anterior permite que la fruta tenga una mayor vida de anaquel. También se debe evitar cosechar fruta mojada o dañada que pueda representar un riesgo para la calidad e inocuidad de la producción. Durante la cosecha se debe evitar la exposición de las frambuesas al sol, ya que este puede afectar sus características organolépticas. La frambuesa debe ser refrigerada antes de 4 horas después de ser cosechada. La frambuesa cosechada de macrotúneles tiene en promedio una vida de anaquel de una semana bajo condiciones de almacenamiento en frio sin sufrir deterioro alguno. La cosecha y manipulación cuidadosa de la fruta, así como el almacenamiento postcosecha es lo que da una vida de anaquel razonable. Para obtener la mejor calidad de las frambuesas, estas deben ser cosechadas antes de que estén totalmente maduras. El indicador de cosecha utilizado es el color rojo uniforme en la fruta, sin que este llegue a una tonalidad más oscura. Otro indicador es su fácil desprendimiento del receptáculo, aunque algunas variedades liberan la fruta hasta que se encuentra muy maduro, particularmente en climas fríos.
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