hristopher Ferri, gerente de la granja, explicó como las nuevas tecnologías y el uso de protocolos les han permitido avanzar.
Una media de producción de 41 kilos por vaca y día, unas calidades de la leche de 4,29% de grasa y 3,42% de proteína y un recuento de céculas somáticas de tan sólo 84.000. Lo que sería la aspiración de todo ganadero lo están logrando en Ganaderia Ambrosini, una granja familiar de la provincia de Cremona, en el norte de Italia, gracias al empleo de las nuevas tecnologías y a la implantación de protocolos para el manejo del ganado.
La experiencia de esta granja fue presentada por videoconferencia por su gerente, el joven Christopher Ferri.
En el caso de la Società Agricola Ambrosini cuentan con un rebaño de 1230 animales de raza Holstein, de las que 530 son vacas en producción. Su base territorial se reparte en un 52% en propiedad y un 48% son tierras arrendadas. Además, han apostado por las energías renovables como fuente complementaria de ingresos: una planta de biogás de 250 kw que aprovecha el purín y una planta fotovoltaica de 200 Kw con paneles situadas en el techo del establo. La ganadería es completamente familiar y en ella trabajan 4 personas: Christopher y sus tres primos.
La llegada del relevo generacional también supuso un nuevo enfoque en la gestión de la granja, con una apuesta clara por el empleo de nuevas tecnologías y la implantación de protocolos.
Partían en enero de 2016 de 380 vacas en ordeño, con una media de 28 kg de media por cabeza/día en dos ordeños, y unas calidades del 4,04% de grasa y 3,42% de proteínas. El recuento de células somáticas se situaba por entonces en 203.000.
4 años después de implantar los cambios la granja aumentó en tamaño -530 vacas en lactación- pero sobre todo en términos de producción y calidades: pasaron a 3 ordeños y su producción media se elevó en enero de 2020 a 41 kg de media por cabeza/día, con un 4,29% de grasa y un 3,42% de proteína. El RCS bajó a menos de la mitad: 84 000 células somáticas.
Esta producción la logran con una ración compuesta por 48 kilos de materia húmeda, cuyos principales componentes son 28 kilos de silo de maíz, 6,2 de silo de hierba y alrededor de 11,5 kilos de pienso. El coste de esta ración es de 6,51 euros diarios por vaca en lactación.
Las vacas secas están en cubículos y pasan a cama de paja durante el preparto, tanto las vacas adultas como las novillas.


Para las vacas secas la ración se compone de 8 kilos de silo de máiz, 3,9 de silo de hierba, 4 de heno seco, otros 4 kilos de paja, 0.8 kilos de harina de soja y correctores. El coste baja a 1,79 euros por vaca y día.
En preparto añaden a la ración de vacas secas más harina de soja, para aumentar la ingesta de proteína, y copos de maíz.
En cuanto a la recría, en Granja Ambrosini cumplen con unos protocolos para el manejo y la ración en cada etapa de desarrollo del animal, lo que ha redundado en una mejora de la productividad del rebaño:

Christopher Ferri se muestra convencido de que la creación e implantación de protocolos para el manejo y alimentación del ganado ha sido clave para la mejora que han experimentado. “Creo que la organización del trabajo es clave para el buen funcionamiento de la granja. Y en este sentido es clave contar con protocolos y que se cumplan”, subraya.
Son 5 las áreas en las que han implantado protocolos, ayudándose de las nuevas tecnologías: gestión/organización del trabajo; reproducción, terapéuticos, de vacunación y de podología.
1) Programas de gestión y organización: En Ganadería Ambrosini cuentan con los siguientes programas que les están sirviendo de mucha ayuda para implantar los protocolos:
2) Protocolos de reproducción: Double ov-synch, Re-synch, Ov-synch y Ov-synch prid
3) Protocolos terapueuticos postparto: Todos los lunes y jueves realizan un control de todas las vacas tras el parto (0-20 días):
4) Control del estrés por calor: El estrés por calor es un problema para las ganaderías de vacuno de leche en esta región del norte de Italia, con veranos muy calurosos y con una elevada humedad.
Para mitigar sus efectos en los últimos años han instalado un circuito de ventilación y desde 2019 implantaron protocolos de mojado forzado de las vacas mediante aspersores.
“Estos cambios permitieron que la producción por vaca y día en verano aumentara en 1,5 litros, mejorando también notablemente la tasa de preñez”, destaca Christopher Ferri.
Objetivos de Ganadería Ambrosini: Para cada año en esta ganadería se marcan unos objetivos para mejorar la rentabilidad de la granja. Así, para 2019 se marcaron como objetivos y lo lograron un RCS por debajo de 150.000; reducir al 5% la incidencia de Staphilococcus Aureus; reducir el uso de antibióticos y seguir formando al personal.
Campo Galeno