n todas las regiones del país existen una gran variedad de actividades que encienden el motor de la economía, empleando mano de obra e impulsando a la Argentina no sólo como productor para el abastecimiento del mercado interno, sino también como un gran referente en el exterior.
En este contexto mundial atravesado por la pandemia, la mayoría de las economías regionales se vieron afectadas por diferentes variables. Si bien algunos problemas tales como el enfrentamiento del sector con el Gobierno, lo social, económico y cambiario eran previos a la pandemia, la irrupción del coronavirus no hizo más que profundizarlos. Para hacer frente a este escenario, ruralistas y productores piden por el desarrollo de un paquete de medidas que mejoren la competitividad y reactiven a la industria del campo.
La nueva publicación del "Semáforo de Economías Regionales" de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), intenta arrojar luz sobre cómo estos factores inciden en las producciones agrícolas y agroindustriales de las zonas extra pampeanas.
Para Silvina Campos Carles, asesora económica de la entidad integrante de la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias (CEEA), las economías regionales son las más susceptibles de verse afectadas por los factores mencionados anteriormente. Además, explica que, por encontrarse mayormente atadas al mercado interno o no tener la capacidad de coordinar una oferta estable que no genere volatilidad en los precios o sobrecarguen al mercado con sus productos, estas actividades "están en la cuerda floja".

El análisis de Coninagro revela que, de 19 actividades relevadas, 6 actividades en amarillo, 9 en verde y 4 en rojo. Ésta últimas, en estado crítico, son: el algodón, la lechería, la ganadería ovina y el tabaco.
Para la ganadería ovina y el algodón los principales embates llegaron por la incidencia de la pandemia y el clima. Las exportaciones de los productos, que se utilizan en su mayoría para la también golpeada industria textil, cayeron un 48% para el algodón y 45% para la lana.
Tal como vienen demostrando los informes del Observatorio de la cadena Láctea Argentina (OCLA), la problemática de la leche radica en 2 factores: la baja de consumo y el cambio de hábitos de los consumidores que eligen productos más económicos; y el nulo movimiento de los precios asociado a la gran oferta de producción que mantiene los precios congelados a los valores de febrero. Mientras que el tabaco no puede completar el precio sin la segunda parte del Fondo Especial del Tabaco.
Arroz (Litoral)
Sector aviar (Entre Ríos y Buenos Aires)
Actividad forestal (Mesopotamia y Neuquén)
Vitivinicultura (Mendoza, San Juan y provincias cordilleranas)
Papas (Buenos Aires y zonas de Córdoba)
Yerba (Corrientes y Misiones)
Granos
Ganadería bovina
Cítricos dulces (Litoral y NOA)
Peras y manzanas (Valle de Río Negro)
Mandioca (Misiones)
Miel
Sector porcino
Maní (Córdoba)
Carlos Iannizzotto, presidente de Coninagro, expresó al respecto: "Estamos en un momento complejo con la pandemia y la economía en general, pero tenemos que superar las adversidades. El productor todas las mañanas se levanta con el ánimo de salir adelante a pesar de los golpes del clima, con heladas, incendios, sequía". Y agregó: "No vamos a bajar los brazos (...) queremos continuar trabajando para seguir produciendo, tener más hectáreas plantadas, más empleo y herramientas financieras para nuestras cooperativas".
El Agrario