os pequeños y medianos productores algodoneros que se inscribieron en el registro de intención de siembra del cultivo, en la provincia de Chaco, ya comenzaron a retirar semilla de algodón fiscalizada en Presidencia Roque Sáenz Peña, Tres Isletas, Villa Ángela, Quitilipi y Juan José Castelli.
El Ministerio de Producción, Industria y Empleo dispuso cinco centros de distribución de semillas de algodón ubicados en puntos estratégicos del territorio provincial.
Mediante estos nodos, la cartera industrial-productiva entregará de manera gratuita entre productores para la campaña 2020/2021 más de 1.100 toneladas de semillas de calidad, operación que implica una inversión de $160 millones por parte del gobierno chaqueño
En la provincia del Chaco había una expectativa de siembra de casi 300.000 hectáreas de girasol para la campaña 2020/2021. Sin embargo, la falta de lluvias –que cumplió casi siete meses de sequía—hizo bajar drásticamente la superficie a solo 70.000 hectáreas de las cuales al menos 30.000 se perdieron por esta misma causa del clima.
Parte de esa superficie será derivada por los productores al cultivo de algodón, que, a pesar de ser un cultivo de alto costo, y que la pandemia del coronavirus hizo caer la demanda mundial de fibra habiendo inclusive excedentes, el factor climático es el que manda.
“Donde no se pudo sembrar girasol en nuestro caso va a sorgo por precio y cobertura y como último recurso ganadería”, dice un productor de la zona sur de Sáenz Peña.
“Nosotros pensamos en algodón, sorgo y maíz”, dice Gustavo Szkamarda, productor de Hermoso Campo.
Tanto productores del Oeste de Las Breñas, como de Pinedo, Gancedo, La Tigra, San Bernardo y de Los Frentones, sostienen ante la consulta de Norte Rural que “vamos a apostar por este noble cultivo –el algodón- que se la banca muy bien al clima y en este año tuvimos, aunque sin mercado atractivo, muy buena calidad de fibra”, señalaron.
Un productor agrícola de la zona rural de Villa Berthet, destruyó un lote de 70 hectáreas de girasol que no pudo cumplir su ciclo de crecimiento y comenzó allí la siembra de algodón.
“No vale la pena esperar, la sequía frenó su desarrollo…apostaremos por otro cultivo”, dice Néstor Zuk, quien en la jornada del viernes pasado comenzó por hacer destrucción de un lote de girasol.
Explicó que “se complicó todo a causa de la sequía, la verdad no vale la pena esperar, la idea de destruir es para volver apostar a otro cultivo”.
Dijo Zuk que es la primera vez que tiene que destruir un lote de girasol como lo hizo ahora. “Da pena, pero quedó ahí, no vale la pena esperar, y vamos a probar con algodón. Es un lote de 37 hectáreas que lo vamos a destinar a probar con este noble cultivo del cual muchos veo que hablan maravillas”, señaló.
El ABC Rural