l empeño de los winemakers argentinos por expresar en cada botella la esencia del origen y la tipicidad varietal nos permite soñar con vinos cada vez más perfectos y originales.
Sin embargo, esto no es nada fácil de lograr. En las catas de vino se busca dar con aquellos que mejor balance ofrecen. Para comprender este aspecto en un gran vino, te mostramos una selección exclusiva con etiquetas que permiten apreciar la importancia del equilibrio.
Elaborado con uvas de la localidad mendocina de San Rafael, es un varietal de tipicidad innegable, con un color rubí brillante y aromas de frutos negros maduros y perfil especiado. En boca, es amplio y sedoso con taninos redondos.
Se trata de un corte de cabernet sauvignon, malbec, merlot y syrah elaborado con uvas de San Rafael, que resulta violáceo profundo con aromática frutal. En boca, es envolvente y sabroso, con rica tensión y frescura.
Combina uvas de Tupungato y Tunuyán, Valle de Uco. Es violáceo brillante con aromas frutales profundos y una elegante presencia de roble con especias y ahumados. En boca, es carnoso y tenso con buena estructura, taninos firmes y final prolongado.
Proveniente de Gualtallary, es un blanco de color amarillo brillante con reflejos verdosos que dan cuenta de su frescura y juventud. De aromática frutal con tonos tropicales, cítricos y florales, en boca es envolvente y graso con buena frescura y tensión.
Proviene de Paraje Altamira, cuya sensación de tanino fino ayuda a realzar la frescura. Desde Vista Flores, Kinien Lote Único Malbec Vista Flores 2016, de Ruca Malén, desarrolla una textura redonda con vigor y taninos firmes.