l inicio de la primavera, el apicultor debe estar a la altura de las circunstancias y listo para salir al ruedo. Sin embargo, para tener éxito durante esta estación, es importante el trabajo previo que el apicultor realice durante el invierno.
Repasamos algunos aspectos que servirán tanto a especialistas como novatos.
Durante esta estación, el apicultor deberá ocuparse de:
1- Mantener el exterior de la colmena, reparando roturas que eviten la entrada de agua o aire frío al interior.
2- Renovar el material del colmenar en la nave: preparación de cuadros, fundido de cera, pintado y reparación de cuerpos y alzas, entre otras.
3- Limpiar y desinfectar los cuadros.
4- Observar en los días soleados el buen estado de la colonia mediante la presencia de abejas que salen (en vuelos cortos y breves para defecar) y ausencia de cadáveres en la piquera.
5- A principio del invierno, alimentación artificial de mantenimiento; a mediados del invierno, alimentación de estimulación (1 mes previo a la floración); y a finales del invierno, vigilancia del vigor de la colonia, limpieza del fondo de la colmena e inspección sanitaria.
6- Formarse.
7- La labor fundamental a realizar durante el invierno, y que de alguna manera justifica toda la actividad apícola, es sin duda la venta de miel y otros productos obtenidos, coincidiendo con la época de mayor consumo de estos productos.
Durante la temporada de producción, el apicultor deberá volcar toda su atención al apiario y deberá:
1- Realizar una revisión de colmenas e inspeccionar los cajones de forma periódica (cada quince días).
2- Utilizar careta, guantes y equipo en mano.
3- Tener en cuenta que el momento ideal para hacer la revisación es cuando la temperatura del día es elevada, hay pleno sol y no sopla el viento.
4- Recordar encender el ahumador (con materiales inocuos) y preparadas todas las herramientas necesarias antes de la intervene.
5- Respetar a rajatabla su ubicación a un costado del cajón o detrás,nunca de frente a la piquera (entrada de la colmena).
6- Verificar la existencia de la reina, su edad y productividad; la cantidad de panales con abejas; el número de panales con larvas, huevos y crías, operculados (tapados) y su distribución en el cuadro.
7- Los cuadros envejecidos, con muchas celdas de zánganos, polen viejo y endurecido, deben reemplazarse por cuadros nuevos bien alambrados y con una hoja de cera estampada correctamente para que las abejas la acepten y labren.
8- Todas las observaciones se registrarán con hora y fecha de inspección.
9- Se debe controlar que la cámara de cría tenga suficiente espacio para un buen aovar de la reina, cuanto más lugar tenga mayor desarrollo tendrá la postura. Puede trabajar con una sola cámara de cría, cámara de cría doble o cámara de cría y media.
10- Asegurarse que los bebederos cuenten con abundante agua fresca durante todo el día.
11- Es de especial interés observar con detenimiento la sanidad de las colmenas, ya que el aumento de la temperatura y humedad pueden favorecer el crecimiento y desarrollo de cualquier microorganismo patógeno.
12- Tenga en cuenta que esta es una época de gran desarrollo vegetal. Por tanto, se recomienda tener el pasto del apiario bien cortado para trabajar con comodidad y atraer a la menor cantidad de predadores.