a peor pesadilla para los aficionados al vino es abrir una añada favorita. La frustración al intentar abrir Pero una botella tapada con corcho pronto podría ser erradicada. Amorim, el mayor fabricante de corcho del mundo, trabaja en el desarrollo de un nuevo método.
El vino tapado con corcho produce un compuesto químico que perjudica la calidad de la bebida. Esta mezcla llamada TCA mina el sabor del vino, produciendo un olor desagradable.
Ante esta problemática que persigue a los amantes del vino, el gigante familiar de fabricación de corcho Amorim desarrolla un procedimiento secreto para evitar todo riesgo de TCA. “A partir de diciembre próximo, podremos garantizar que todos los corchos que salgan de las plantas de Amorim tendrán un riesgo cero de TCA.El nuevo procedimiento podrá eliminar el TCA y expulsarlo”, adelantó Antonio Amorim, director ejecutivo de la compañía.
La empresa fabrica más de un tercio de los corchos utilizados en todo el mundo. Los especialistas estiman que el beneficio financiero de crear un método para garantizar contra TCA será inmenso.
Otros intentos de librar a la industria de este problema van desde el uso de cromatografía de gases y narices electrónicas hasta perros rastreadores. Todos ellos son métodos lentos y costosos. En este sentido, de acuerdo a las declaraciones de Amorim, el misterioso método será mucho más económico.
Tapar una botella de vino con corcho es la forma más tradicional y preferida para conservar la bebida, a menudo por sobre los corchos de plástico y las tapas de rosca.
Sin embargo, abrir una botella para encontrar el licor en ruinas es un problema importante para los amantes del vino y los fabricantes.
Amorim guarda en sumo secreto cuál es el procedimiento descubierto y qué productos químicos serán utilizados para su creación. Según fuentes de la compañía, el producto no puede darse a conocer mientras la patente se encuentre pendiente de aprobación.