una pregunta de un periodista en la habitual conferencia de prensa sobre la situación del coronavirus en Cuba y el mundo, el doctor Francisco Alberto Durán García, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública de Cuba, aclaró que si bien no se ha comprobado que alimento alguno pueda evitar o combatir la Covid-19,una buena nutrición sí puede ayudar a mantener las defensas en alto.
El ya popular y reconocido galeno aludió a la ingenstión de una dieta rica en frutas, vegetales, hortalizas de hojas verdes y proteínas. Sobre estas últimas dijo, que si bien ellas están presentes en algunos cárnicos, también las encontramos en granos y legumbres como semillas. En estas últimas clasifican las de la calabaza.
Justo sobre las pipas de la Cucurbitaces se sabe que son una rica fuente de antioxidantes que optimizan nuestro sistema inmune, permitiendo una adecuada respuesta ante las distintas amenazas existentes en el ambiente.
En otras palabras, la inclusión de las también llamadas semillas de auyama en nuestra dieta mejoran considerablemente la salud y nos brinda múltiples beneficios que van desde el refuerzo de las defensas del organismo hasta la supresión de algunos tipos de cánceres cuando se combina con el tratamiento de quimioterapia.
Las semillas de calabaza son un alimento utilizado desde la antigüedad tanto por sus propiedades nutritivas como por sus cualidades medicinales. En Naturopatía se recomienda su uso para facilitar la eliminación de parásitos intestinales, gracias a su contenido en cucurbitina, un aminoácido que además contribuye a regular la salud de la próstata.
De las cualidades protectoras se encargan un conjunto de vitaminas liposolubles A y E, así como vitaminas hidrosolubles como la tiamina, riboflavina y niacin, además de un importante grupo de minerales como el cinc, hierro, potasio, magnesio, selenio y cobre presentes en la simiente de la hortaliza.
Pero hay más. Gracias al aporte de omega 3, 6 y 9 que brindan esas pepitas podemos cubrir algunos aspectos esenciales de nuestra salud cardiovascular. Esta inyección de ácidos grasos omegas mejora nuestro sistema cardiaco reduciendo los niveles de colesterol en la sangre y que a su vez pudieran desencadenar enfermedades de origen crónico.
Asímismo son fundamentales para el mantenimiento de las membranas celulares, la absorción y transporte de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), al mismo tiempo que optimiza la producción hormonas de gran importancia como las prostaglandinas, que actúan sobre algunas funciones del organismo como la presión sanguínea, la coagulación de la sangre, la respuesta inflamatoria alérgica y la actividad del aparato digestivo.
Es cierto, que estos beneficios del ácido omega también pueden encontrarse en una gran variedad de pescados azules; sin embargo, saber que en las semillas de calabaza encontramos otra fuente de esta sustancia representa un alivio y un aporte importante para nuestra salud.
En tanto la cucurbitina, un compuesto aminoácido inusual y presente en las semillas de la auyama, resulta un excelente aliado en los procesos de depuración del intestino. Actúa como agente antiparasitario y contribuye en los procesos desinflamatorios del intestino.
Con lo cual, podemos reafirmar que las inclusión de las semillas de zapallo en nuestra dieta pueden facilitar las funciones digestivas de nuestro organismo y ayudarnos a prevenir patologías como la colitis, inflamación de colon.
Luego, de forma directa e indirecta estas nueces del fruto juegan un papel estelar dentro de las funciones digestivas del organismo, lo que mejora la absorción de los nutrientes de los alimentos y contribuyen con la supresión de algunos agentes dañinos como el colesterol.
Esta función tiene sus compuestos activadores que son los fitoesteroles y fitoestanoles, un tipo de sustancia que adquirimos a través de las semillas para impedir la absorción del colesterol en el tracto intestinal no dejando otra opción para ellos más que su evacuación a través de las heces.
De acuerdo a estudios realizados en las pipas se encuentra un aminoácido llamado triptófano, que actúa como regulador de las funciones cerebrales facilitando la producción de hormonas que optimizan algunas funciones del cuerpo, entre ellas de los ciclos del sueño. Entonces, el consumo adecuado de ellas representa para nuestro cerebro una inyección importante de aminoácidos que mejoran notablemente las funciones ordinales de nuestro cerebro.
Por otro lado, queda demostrado que el daño producido por los radicales libres puede suprimirse con la inclusión de alimentos ricos en antioxidantes que previenen el envejecimiento celular e inhiben el daño ellos. La calabaza en conjunto con sus semillas constituye una rica fuente de esos componentes, capaces de mejorar y prevenir el perjuicio causado por estos agentes dañinos.
Pero, además, su acción antioxidante actúa sobre los procesos desinflamatorios del organismo, aliviando la sensación de dolor e inflamación sentida por los pacientes que sufren de artritis.
Como también resulta información alentadora para los del sexo masculino que el consumo de la semilla de la calabaza mejora la calidad de la esperma y combate la disfunción eréctil. Se ha comprobado que en general actúan sobre todo el aparato reproductor masculino, mejorando sus funciones básicas. particularmente la producción de esperma. Este punto ofrece una salida a aquellos quienes reportan tener problemas de fertilidad.
El proceso de preparación es bastante sencillo. Solo basta con limpiarlas un poco luego de extraerlas de la misma calabaza y una vez secas colocarlas sobre un recipiente para hornear y por supuesto hornearlas a 180 grados durante al menos unos 5 minutos. Todo dependerá de que tan tostadas las prefieras. Algunas personas optan por pasarlas por una sartén antiadherente pero ya en ese particular es cuestión de gustos.
Aunque, según los especialistas, la mejor manera de aprovechar todos los nutrientes mencionados es consumir las pepitas crudas, sin embargo estas contienen sustancias llamadas antinutrientes que en ocasiones impiden la absorción de algunos compuestos.
Por ello, para generar un equilibrio y eliminar antinutrientes al mismo tiempo que no se pierdan tantos nutrientes, se tuestan las pepitas y así es como generalmente las comercializan, por ello ya no tienen sus cascarillas.Se recomienda evitar la sal añadida a las pepitas, ya que aumenta la cantidad de sodio y no permite disfrutar del sabor natural de las mismas.
Finalmente, es aconsejable consumir porciones moderadas debido a que aunque concentra muchos nutrientes saludables también tienen una alta densidad energética, es decir, son altas en calorías en poco volumen, lo que puede llevar a un exceso calórico. Tal es sí que una porción de 25 gramos contiene alrededor de 135 calorías.
Sopa de pepitas de calabaza
Vinagreta de pepitas de calabaza
5 de Septiembre