radicionalmente los establecimientos se dedicaban al ciclo completo pero la baja eficiencia en el tiempo y el rinde de los animales gordos dejaron paso a ciclos intensivos de terminación de las distintas categorías novillitos/novillos/vaquillonas y vacas.
“Los engordes a corral comenzaron incipientemente durante el 2001/2, de la mano de las políticas de incentivo ganadero provincial que impulsó la retención de terneros en la provincia, y se fueron consolidando en las áreas de secano y con producción bajo riego como son Zapala Añelo, Picún Leufú y Confluencia”, referenció la subsecretaría de Producción, Amalia Sapag. “En estos escenarios es donde se observa el mayor crecimiento y persistencia de la actividad, asociado a la cercanía a los centros de producción forrajera, faena y consumo”, amplió.
A la fecha, “se encuentran en funcionamiento 26 engordes a corral de bovinos que concentran aproximadamente 10.000 bovinos pero con una capacidad estimada anual mayor a los 30.000”, detalló.
Aunque hay momentos en que la rentabilidad de los mismos es muy acotada el sector privado sigue apostando a la producción bovina, haciendo el ciclo completo o buscando alternativas para mejorar el sistema.
Desde el Gobierno provincial se acompaña desde diversas áreas tales como la subsecretaria de ambiente, Recursos Hídricos y Producción para sumar emprendimientos formalizados y por otra parte han sido convocados para ser partícipes de la formulación y diseño del Plan Ganadero Bovino provincial.
Desde el ingreso en vigencia de la Ley 2.797, que enmarca la actividad, se avanzó con la regularización de 11 establecimientos (42%) de los cuales 3 han sido regularizados recientemente (Ranquilón, Piedra del Águila y Las Taperitas). Además se encuentran con la factibilidad de la Subsecretaría de Producción 7 de ellos (27%) estando los mismos en instancia de evaluación por parte de las Subsecretarías de Medio Ambiente y Recursos Hídricos de la provincia. El restante 31% se encuentra en distintas etapas de seguimiento.
Según los datos aportados por SENASA, las faenas provenientes de engordes representaron 22584, 21499 y 20529, para los años 2017, 2018 y 2019 respectivamente, representando el 82 % de los envíos a faena provinciales.