ncluso con la reapertura de las plantas industriales, la segunda mitad del año quedará condicionada por la reducción en los volúmenes producidos y por la menor capacidad de inversión de las explotaciones agrícolas.
La federación italiana de fabricantes de maquinaria agrícola, FederUnacoma, ha señalado en un comunicado que el mercado de maquinaria agrícola en el país transalpino paga el precio de la emergencia sanitaria, y en marzo se observan caídas notables para los tractores (-34.4%), cosechadoras (-12.5%), tractores con plataforma de carga (-21.1%), remolques (-39.3% ) y manipuladores telescópicos agrícolas (-10,5%).
En marzo, hubo una desaceleración progresiva en la producción (con el cierre espontáneo por razones de seguridad de muchas empresas de maquinaria agrícola) que culminó en el cierre total de actividad tras el Decreto Ministerial del 25 de marzo. Además, en algunos casos, la interrupción de los procedimientos de registro en las oficinas del Departamento de Vehículos Motorizados, causada por las medidas cautelares adoptadas por las organizaciones públicas, también afectó los datos estadísticos de marzo.
En las estadísticas relacionadas con el primer trimestre del año, que la Oficina de Estudios de FederUnacoma elabora sobre la base de los datos relacionados con los registros proporcionados por el Ministerio de Transporte, la cifra de marzo se compensa con la de los meses de enero y febrero, aún no afectados por la emergencia epidémica. En cuanto al promedio del trimestre, los registros de tractores cayeron un 14,6%, los registros de remolques un 17,4%, mientras que hubo resultados positivos para los tractores con plataforma de carga (+ 2,6%) y manipuladores telescópicos (+ 9,1%).
Lamentablemente, el bloqueo total de producción y comercialización de maquinaria que caracterizó la primera quincena de abril pesará en los resultados del próximo trimestre. Incluso con la reapertura de sitios industriales, señala FederUnacoma, los volúmenes producidos se reducirán significativamente, debido a la necesidad de cumplir con las normas de seguridad y prevención dentro de las plantas. En consecuencia, el mercado también tendrá menores cantidades de maquinaria, en un entorno que en cualquier caso verá una menor capacidad de gasto por parte de las granjas debido a la desafortunada situación.
Por lo tanto, las previsiones para el segundo trimestre indican una continuación de la fase negativa, con la esperanza de que la llegada del verano y la atenuación de la emergencia puedan alentar una recuperación más sólida de las actividades en el sector.
Profesional Agro