as Naciones Unidas decidieron proclamar la celebración el 22 de mayo como Día Internacional de la Diversidad Biológica cada año. «Si bien cada vez somos más conscientes de que la diversidad biológica es un bien mundial de gran valor para las generaciones presentes y futuras, el número de especies disminuye a un ritmo acelerado, debido a la actividad humana”, sostienen desde la organización.
Desde el programa ProHuerta en La Pampa consideran que es necesario promover la biodiversidad en las huertas.
Asociando y rotando los cultivos, es decir, que el hecho de mezclar distintas hortalizas e incorporar plantas aromáticas y florales es una de las principales medidas a realizar.
Es plantar juntas o “asociadas” plantas diferentes en formas, tamaños, órganos de consumo y velocidades de crecimiento.
Beneficios:
Aumento de la producción de verdura en un mismo espacio.
Es no repetir plantas de una misma familia en el mismo lugar del terreno durante, por lo menos, dos cosechas consecutivas.
No agotar los nutrientes del suelo con plantas que tienen necesidades similares.
Limita la aparición de insectos y enfermedades.
Para planificar la forma que van a rotarse los cultivos en la huerta, conviene dibujar un plano con los distintos tablones e ir organizando qué cultivos van a hacerse en cada uno.
Un ejemplo en un mismo tablón:
Las plantas se agrupan en familias y aquellas que pertenecen a la misma familia pueden ser atacadas por los mismos insectos, sufrir igual tipo de enfermedades y, además, pueden tener exigencias y necesidades muy parecidas para su crecimiento. Hay que evitar sembrarlas juntas.
Puerros o cebollas en la parte central del tablón, son cultivos de larga duración (6 meses los puerros y 8 meses las cebollas) y de crecimiento vertical. A los costados, podemos alternar repollos, a una distancia de 60 cm entre cada uno. Mientras crecen los repollos, aprovechamos para trasplantar lechugas entre medio de ellos (estarán listas para ser cosechadas a los dos meses del trasplante) y son de crecimiento horizontal.
Aquellas especies de crecimiento rápido como el rabanito y la lechuga es aconsejable asociarlas con especies de crecimiento lento como zanahoria y repollo.
Especies aromáticas y florales en la huerta pueden ser parte de los cercos perimetrales. Las plantas como tomillo, perejil, romero, orégano, lavanda, ajenjo, ruda y menta actúan repeliendo insectos perjudiciales como las hormigas o pulgones. Las flores atractivas como las gazanias y caléndulas atraen insectos benéficos como las abejas. El Perejil se puede sembrar en los extremos y al medio de los tablones.
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