a Cuenca Ovina del sur de Misiones formó una iniciativa para capacitar a los productores en el curtido orgánico de cueros, de la que participan organizaciones nacionales, provinciales y municipales interesadas en apoyar el desarrollo ovino y caprino de la zona.
El curtido orgánico de cuero fusiona técnicas ancestrales y ensayos modernos. Además, se adecúa a cada región, ya que no es lo mismo curtir en una zona seca que en una húmeda, debido a que las proporciones y los elementos utilizados varían. Por ejemplo, en esta experiencia misionera se utilizaron cáscaras de urunday o curupay –árboles de la zona– como estabilizantes. Se trata de un proceso más económico y más limpio porque no se utilizan productos químicos.
Los municipios involucrados en la Cuenca Ovina y en la capacitación de curtido son Garupá, Candelaria, Fachinal, Profundidad, Cerro Corá y San José, y en todos se trabaja de forma participativa, ayudándose unos con otros y complementándose, ya que también han organizado un circuito turístico que ahora tendrá un mayor impulso, dado que la selva misionera ha sido elegida como una de las 7 Maravillas Naturales de Argentina.
“Desde el 2016, el INTA pensaba darle agregado de valor a los productos derivados de la oveja y como el productor nunca había visto a los cueros como una alternativa económica, propusimos realizar una capacitación”, describe Silvia Chiapetta, extensionista de INTA Posadas y coordinadora del proyecto. “Para ello, convocamos al Centro Regional Chilecito La Rioja, de donde vino el capacitador, y se trabajó durante nueve jornadas para que el productor realizara todo el proceso del curtido, desde la faena hasta el producto final de cueros caprinos, ovinos, equinos, vacunos y de cerdos”, explica.
