a falta de precipitaciones en varias regiones de la Argentina preocupa al sector agrícola. Debido a la influencia de la Niña, disminuyó de manera considerable la producción forrajera, sobre todo de alfalfa.
Por otro lado, si bien por el momento el crecimiento de los maíces tempranos es normal –ya poseen entre tres y cuatro hojas– dado que no requieren tanta agua en esta fase, se advierte que la humedad almacenada es muy baja y que, por tanto, las lluvias deberían llegar pronto.
En cuanto a la implantación de soja, los productores aguardan por la llegada de precipitaciones que les permitan asegurar el buen estado de la cama de siembra para la germinación.
Por último, en relación a la comercialización, algunos productores están cerrando ventas futuras por una buena parte de su volumen de producción, mientras que otros son más cautelosos y prefieren esperar.