n los últimos años se consolidó una nueva forma de viajar: el bleisure, acrónimo en inglés de las palabras business (negocios) y leisure (ocio), es decir, aquellas escapadas que combinan trabajo con placer.
Según un estudio de SAP Concur –empresa que ofrece servicios para la optimización de viajes de negocios– en 2017, los bleisure trips crecieron un 20%. Y los millennials, siempre a la conquista de nuevas tendencias, tienen que ver con este cambio.
Según otro informe de IE Observatory y MasterCard, “cerca del 62% de los millennials aprovecha los viajes de negocios para sumar días de entretenimiento y turismo”, mientras que en el caso de los viajeros que tienen entre 46 y 65 años la cifra cae al 37%.
Sin embargo, personas con larga trayectoria en la industria del turismo consideran que el bleisure está lejos de ser novedad. “Existe desde hace mucho tiempo, pero no se lo había identificado como tendencia y fue creciendo cada vez más a medida que la gente hablaba del tema”, explicó Louise Bang, VP de Ventas Globales de Marriott International.
A la hora de combinar viajes de trabajo con placer, hay dos opciones clásicas o un mix entre ambas. La más habitual es extender la estadía una o dos noches para conocer el destino, y la otra es sumar experiencias de ocio y turismo a la agenda laboral. “Si la vuelta de un viaje de trabajo cae un jueves o viernes es común que alarguen la estadía hasta el domingo; se ve, sobre todo, en gente que no tiene hijos”, explica Julián Gurfinkiel, cofundador de Turismocity.
La primera alternativa es la que más repercute en los hoteles y compañías de turismo, ya que advierten cómo esta nueva costumbre se traduce en el aumento de reservas. Por supuesto, los hoteles implementan diferentes estrategias para seducir al viajero de negocios, más allá de que éste sume o no días de hospedaje; algunos, incluso, cuentan con programas especiales que facilitan el combo.
“Si una persona visita nuestros hoteles por negocios puede explorar el destino de nuestra mano. Las conserjerías están preparadas para armar planes acordes a los intereses del viajero como, supongamos, contratar a un historiador para visitar determinados puntos de la ciudad”, detalla Bang.
Con 12 restaurantes, 11 piscinas, un shopping y hasta un night club, Fontainebleau Miami Beach cuenta con varias opciones para quienes se hospedan por negocios y buscan relajarse después de la jornada de trabajo.
Como la rutina de trabajo implica un exceso de conexión a las pantallas, algunos hoteles buscan compensarlo con programas que favorecen el tiempo offline. Se trata de los Digital Detox Packages, que premian con noches gratis y descuentos a los huéspedes que no usan el WiFi. Otros establecimientos van más allá y abordan el relax de los viajeros de negocios desde el punto de vista arquitectónico.
Así como hay destinos favoritos a la hora de viajar en familia o divertirse con amigos, también existen aquellos ideales para la práctica del bleisure. En ese punto ganan las ciudades que ofrecen una combinación de buena oferta gastronómica y cultural, fácil acceso y otros bonus track, como compras y playas.
De acuerdo al NH Hotel Group, “en Sudamérica, las preferidas son Bogotá, Cartagena, Medellín, Santiago de Chile, Buenos Aires y Ciudad de México”. Si se trata de Norteamérica, Miami es la gran elegida. “Por un lado, es multicultural y también uno de los mayores gateways en los Estados Unidos, lo que la hace perfecta para quienes la visitan de diferentes lados del mundo”, indica Cerna.
Una vez elegida la ciudad, la ubicación lo es todo. Los bleisure trippers tienen poco tiempo, por eso necesitan hospedarse en lugares donde todo esté cerca. “Los hoteles céntricos son los favoritos, solo así pueden recorrer la ciudad sin mayores tiempos de desplazamientos”, indica Óscar Restrepo, director General Regional de NH Hotel Group para Colombia y Ecuador.