on un 2020 controversial, sacudido por una crisis sanitaria y financiera, las cosas van de mal en peor para el sector feedlotero: aumentaron los costos, no hay incentivos para que crezca la demanda y las empresas se están achicando.
De acuerdo a la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), el índice de reposición cayó en picada y en octubre de 2020 fue de 0,83, lo que significó el punto más bajo de los últimos dos años. Además, cada vez se van desocupando más los corrales: la ocupación de octubre fue del 66%, un 2% menos que la de septiembre.
“No es para menos”, fue la frase que expresó Juan Eiras, presidente de CAF, en relación al tema. En este sentido, explicó que en el mismo período las empresas perdieron 5.077 pesos por cada animal que engordaron, algo que hoy se debe multiplicar por la suba del precio del maíz.
Según Eiras, los más afectados por esta situación irregular son los feedlots profesionales dedicados especialmente al engorde. Este fenómeno de aumento de la demanda y una disminución de la oferta marca un aumento desproporcionado de precios que repercute en el valor al público.
En paralelo, las exportaciones se recuperan lentamente, pero no llegan a impactar en la ecuación de los corrales ya que, según el ejecutivo, la demanda está muy volcada a China.
Por su parte, el analista Ignacio Iriarte señala que si se quiere que los engordadores dejen de perder dinero con el actual costo por kilo ganado en los corrales, la hacienda de invernada tendría que bajar a 100 pesos por kilo o el gordo subir hasta los 135 pesos por kilo, algo que es muy poco probable que suceda en el corto y mediano plazo.