En nuestro país, el 60% de las madres porcinas está en manos de pequeños y medianos productores, lo que representa el 95% del sector. En el último tiempo, beneficiado por el aumento del consumo de carne de cerdo y la apertura de nuevos mercados, este negocio viene demandando mayor tecnificación.
El INTA Marcos Juárez, localizado en Córdoba, promueve la producción de cerdos a pequeña y mediana escala. Para ello, diseñaron un sistema de confinamiento de bajo costo con 150 madres, que incluye como estrategia de diversificación un planteo de agricultura y promueve la transformación de los efluentes en fertilizantes para uso agronómico.
Rubén Suarez, coordinador del Centro de Información de Actividades Porcinas (CIAP), manifestó: “Alentados esencialmente por los precios y la disponibilidad de carne fresca, aumentaron la cantidad de consumidores, la frecuencia y el volumen consumido, comportamientos sostenidos en períodos de crecimiento y de recesión económica. Los productores se incrementaron, ampliaron el plantel de madres y mejoraron la productividad de los establecimientos. También la industria y el comercio progresaron, y el desarrollo dejó de tener la exclusividad en las provincias del viejo núcleo maicero”.