s una caja de sensores inteligentes que recoge datos del suelo y del campo para determinar con precisión dónde se encuentran las malezas y, en consecuencia, aplicar los herbicidas, ya no de manera indiscriminada.
La agricultura es un gran negocio en Canadá. Dotado de grandes tierras que permiten abundantes cosechas con una población relativamente pequeña, el país puede permitirse exportar gran parte de sus productos alimenticios. Algunos lo consideran como el principal exportador mundial. El trigo, el principal cultivo exportado, crece en las provincias de las Praderas, Alberta, Manitoba y Saskatchewan y su producción mundial se estima en un 16%.
Saskatchewan se lleva la palma de oro con el 40% de las tierras agrícolas de Canadá.
Las malezas, que algunos llaman malas hierbas, resultan perniciosas para los campos de cultivos como el del trigo debido a que necesitan agua, aire y nutrientes. Pueden tener raíces profundas y muchas veces son difíciles de controlar.
Tradicionalmente, el trabajo para detectar las malezas y poder controlar el crecimiento y desarrollo de los cultivos era llevado a cabo manualmente por los agricultores. Hasta que hace unos 80 años empezaron a utilizarse productos sintéticos, químicos, llamados herbicidas, que destruyen esas hierbas.
Para para los que se dedican a la agricultura a gran escala, el proceso es costoso, lleva mucho tiempo y causa grandes daños tanto a los cultivos como al medio ambiente por la utilización indiscriminada de herbicidas.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Regina, dirigido por el profesor adjunto de ingeniería de la Universidad de Regina, Abdul Bais, junto con Muhammad Hamza Asad, candidato al doctorado en la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Regina, y otros investigadores, creen haber encontrado la solución al problema.
«Los herbicidas sólo deben aplicarse con precisión en los lugares donde hay malas hierbas. Esto requiere una cartografía precisa de las malas hierbas en los campos.»
Bais explica que tradicionalmente, un agrónomo explora el campo de un agricultor, recoge datos y hace su propia evaluación del estado del campo.
Pero ese proceso tradicional tiene sus limitaciones, explica, debido a que los informes de los agrónomos podrían no destacar en qué área particular del campo de un agricultor radican los problemas, y eso lleva a utilizar más herbicida del necesario.
«Si se aplica una tasa uniforme de herbicida muy concentrado a todo el campo, se está desperdiciando el dinero del agricultor y, además, lo que estamos haciendo es perjudicar el medio ambiente y también se perjudican los cultivos».
SWAT Box es una caja de sensores inteligentes que se utiliza para recoger información del Suelo, Agua y Topografía (SWAT) junto con imágenes de satélite e información de campo para determinar qué tipos de malezas hay en los campos y el estado de los cultivos entre otras informaciones.
Los investigadores obtienen imágenes de campo de alta resolución que les permiten determinar qué áreas del campo tienen qué tipos de hierba.
Muhammad Hamza Asad explica que «después de procesar las imágenes de alta resolución del terreno y los mapas de suelo, agua y topografía (SWAT) de las tierras de cultivo, identificamos las zonas homogéneas de manejo de malezas para saber dónde aplicar el herbicida».
Los mapas de suelo, agua y topografía (SWAT) combinan múltiples capas de datos de campo en un solo mapa para el manejo de zonas y aplicaciones de fertilizantes y semillas de tasa variable. Swat Maps

Asad, que tiene un papel principal en esta investigación, comenzó un proyecto piloto en seis campos utilizando estas técnicas agrícolas de precisión el año pasado. Los resultados produjeron un nivel tan alto de precisión en la estimación de la ratio cultivos/hierbas y en la clasificación de las malas hierbas que decidió que podía ir más lejos.
CropPro Consulting, un líder de Saskatchewan en el sector agrícola, patrocinó la investigación y ahora el equipo de la universidad está avanzando la tecnología para usarla en más de un millón de acres de tierras agrícolas en las praderas.
La Caja SWAT está siendo probada en Saskatchewan y en campos alrededor del mundo. A su vez, CropPro Consulting le proporciona a la UofR los datos que van recogiendo durante el desarrollo del programa.
RCI