a Ley Great American Outdoors fue promulgada por Donald Trump, presidente de los Estados Unidos. Se trata de un proyecto que estipula el destino de US$900 millones de dólares anuales a los parques nacionales de ese país para su protección y desarrollo. La financiación total y permanente proporcionará US$9,5 billones durante los próximos cinco años.
En un contexto de pandemia de COVID-19, la manera de viajar está cambiando. Para especialistas y profesionales del turismo, las personas ya no buscan hacer viajes a destinos lejanos, sino que buscan lugares nacionales donde puedan disfrutar de la pasión de viajar de una manera segura. Para muchos estadounidenses, esto significa salir al aire libre y visitar algunos de los hermosos parques nacionales.
A través de la aplicación de esta normativa, se proporcionarán fondos permanentes para el Fondo de Conservación de la Tierra y el Agua, se financiará el mantenimiento diferido en tierras públicas, y se destinarán más fondos a la Oficina de Educación India.
“El sello decisivo de aprobación del Senado para este paquete histórico demuestra la creciente energía y poder del movimiento de conservación de Estados Unidos”, dijo Kate Kelly, directora de Tierras Públicas del Centro para el Progreso Estadounidense. “Este proyecto de ley proporcionará un golpe significativo a la economía de nuestra nación y ayudará a sanar nuestras tierras y aguas públicas, en un momento en que las áreas naturales están desapareciendo rápidamente”, agregó.
El proyecto de ley fue patrocinado por el senador republicano Cory Gardner, del estado de Colorado, y copatrocinado por otros 59 senadores de todo el país, tanto republicanos como demócratas e independientes. “El abrumador apoyo bipartidista a este proyecto de ley demuestra el valor y el poder que tienen nuestros parques nacionales para unir a las personas”, expresa Teresa Pierno, presidenta y directora ejecutiva de la Asociación de Conservación de Parques Nacionales.

De acuerdo con la American Hiking Society, la ley proporcionará US$9,5 billones durante cinco años, a partir de los ingresos del desarrollo de energía en tierras y aguas federales, para ayudar a la infraestructura de mantenimiento de los parques.
“Hay una acumulación de proyectos de mantenimiento de casi US$12 billones en nuestros terrenos públicos. Cuando las necesidades anuales de mantenimiento no se abordan, surgen problemas a largo plazo, lo que dificulta seriamente el acceso del público a la recreación al aire libre. Los senderos cerrados, los baños fuera de servicio, los campamentos en malas condiciones y los caminos intransitables, son solo algunas de las barreras que enfrentan los excursionistas”, detalla el comunicado de la asociación.