n sistemas tradicionales de cría y recría de bovinos, los terneros recién destetados se infectan por larvas presentes en el forraje provenientes del año anterior, que sobrevivieron al verano en las deposiciones fecales, y que son diseminadas en el pasto por las primeras lluvias de otoño.
Desde el Grupo de Sanidad Animal, INTA Balcarce, sostienen que durante el verano, cuando la infectividad de las pasturas se reduce por acción de las altas temperaturas y la baja humedad, comienza la desinhibición de las larvas que permanecieron dentro del animal.
Son muchas las especies de nematodos que afectan a los bovinos, pero solo algunas revisten relevancia desde el punto de vista productivo: Ostertagia, Cooperia, Trichostrongylus y Haemonchus. Estos son parásitos gastrointestinales con alta prevalencia, poblaciones elevadas y gran patogenicidad.
De esta forma, advierten los expertos, el control parasitario es de vital importancia para que no se vea afectada la performance productiva de estos animales.
La reanudación del crecimiento larval dentro del ternero ocurre, normalmente, en forma gradual o por el contrario, masivamente, donde un gran número de larvas puede determinar la presentación subclínica, poniendo en riesgo la ganancia de hasta 30 kilos de peso vivo, o de manera clínica, con la presentación de muertes agudas.
El tratamiento antiparasitario específico para evitar la inhibición de Ostertagia spp. es recomendable realizarlo desde mediados de noviembre. Esto previene que la mayor cantidad de larvas reanuden su desarrollo al final del verano.
En este marco es importante resaltar que no todos los fármacos son eficaces en presencia de larvas en estado de hipobiosis por lo que será necesario tener en cuenta este aspecto.
Es así que las ivermectinas poseen gran eficacia y menor resistencia que otros fármacos, por lo que se recomienda su aplicación.
El manejo integral y control parasitario debe ser una prioridad en los sistemas de invernada pastoril ya que el problema no recae solo en las pérdidas por muertes y/o tratamientos para animales afectados, sino que las pérdidas subclínicas a nivel rodeo son de gran relevancia.
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