l material proviene de un sector de casi 3.000 metros cuadrados que se destinan a ese fin.
La entrega la concretó la unidad experimental de Misión Tacaaglé desde donde se explica que, producto de las mediciones anuales, evaluando rendimiento en caña y en azúcar, se genera mucho material comestible para la hacienda, que es retirado de las instalaciones por los productores interesados.
Específicamente en lo que atañe a 2020 y como consecuencia de la prolongada sequía derivada de la falta de lluvias que ha provocado escasez de forraje, se ha incrementado significativamente la demanda.