as langostas siguen provocando severos daños en distintas partes del país. En esta ocasión, una manga atacó lotes de trigo en el norte cordobés, más precisamente en Capilla de Sitón.
El jefe del Programa Nacional de Langostas del Senasa, Héctor Medina, manifestó que “hay muchas mangas en la Argentina en este momento”, quien estimó que hay entre ocho y diez mangas en las provincias de Córdoba, Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.
Según Medina, “todo lo que está pasando con el COVID-19 hace más difícil la tarea de fumigación. Hay restricciones de movilización de personal; es muy difícil seguirla”.
Los inconvenientes más importantes que poseen para seguir las mangas de langostas son: el hospedaje, el traslado de insumos de una provincia a la otra, el hisopado y la cuarentena a la que deben someterse.
Además, las mangas se movilizan más rápido y los aventajan. “Las mangas entran y salen de las provincias, se mueven y llevan ventaja sobre las personas, pero si se las ve entrar se avisa”, afirmó Medina.
Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural de Jesus María, Luis Magliano, señaló que la manga de langostas ingresó a la provincia el domingo pasado por Los Mistoles, Capilla de Sitón.
“Afortunadamente, no hay mucho trigo sembrado en la zona y la manga está en estado juvenil. El problema va a ser cuando entre a una etapa de madurez por el daño que puede causar, pero no hay dudas de que esto va a tener consecuencias”, indicó Magliano.
Asimismo, el ejecutivo dijo que el combate es complicado porque “el Senasa no tiene productos y están imposibilitados con la movilización”. En ese sentido, subrayó: “Hace falta una decisión del Senasa de combatirla sistemáticamente, con un plan que no está. Lo cierto es que está muy aceitado el sistema de alarma, de denuncias, pero no los problemas en sí. Algunos productores están fumigando ellos mismos, pero no alcanza; tendría que haber una control sistemático y organizado”.