as variedades de trigo de ciclo corto se encuentran en comienzo de macollaje, sin presencia de enfermedades y se puede observar que a mayor cobertura, mayor daño de helada sufrieron.
Finalizando agosto, la sequía y ocurrencia de heladas está siendo muy importante en la región agrícola núcleo, bajando considerablemente los niveles de las napas, y complicando el adecuado desarrollo de los cultivos de invierno, cuyo estado actual no es el mejor.
Muchos de los pastizales naturales, cultivos de cobertura, verdeos, arvejas, trigos y cebadas, están amarillos, atravesando un marcado estrés hídrico.
Pero desde el martes 25 de agosto comenzaron a registrarse precipitaciones -aunque tímidas y variadas- en la región agrícola núcleo, que, junto al impacto de la fertilización y el aumento de la temperatura, generarán seguramente una gran recuperación, atenuando la pérdida de rendimiento de los cultivos.
Así lo afirmó el ingeniero agrónomo Diego Álvarez, asesor privado y docente de la UBA, quien realizó a fines de agosto un monitoreo sobre el estado de los cultivos de arveja, trigo y cebada en la región agrícola núcleo.
“Durante el monitoreo se pudo observar con mayor o menor grado de severidad los daños generados por la seca y las heladas en los cultivos de arveja, trigo y cebada”, informó Alvarez.
“El nivel de daño dependió de la interacción con otras variables agronómicas, como la fecha de siembra, variedad, cultivo antecesor, posición en el relieve y fertilización, entre otras”, destacó.
A ese contexto, el especialista, recordó que “se le sumó la falta de precipitaciones, dificultando la recuperación de los cultivos”.
-¿Las lluvias podrían atenuar el impacto de la pérdida de rendimiento?
-Sí, con la lluvia, sumado al nitrógeno disponible y mayor temperatura, habrá una gran recuperación de los cultivos de invierno.
En cuanto a la incidencia de enfermedades en los cultivos de invierno, Álvarez lamentó que “a pesar de que las condiciones ambientales no son conducentes, vemos que vienen avanzando lentamente”.
Por lo tanto, sugirió que “hay que continuar con los monitoreos para todos los cultivos en general y darles la chance de que se recuperen, para que puedan ser más receptivos ante una posible aplicación de fungicida para el control de enfermedades”.
Las variedades de arveja sembradas a fines de mayo y primera quincena de julio se encuentran en el estado fenológico de séptimo nudo.
Se registran plantas con presencia de Stemphilium en combinación con Ascochyta pisi, esta última con mayor prevalencia.
Variedades sembradas a fines de julio-principios de agosto están en el estado fenológico de tercer nudo. Estos cultivos se encuentran afectados por heladas en sus ápices terminales.
Las variedades de trigo de ciclo largo sembrados temprano se encuentran en comienzo de encañazón. Se registró la presencia de Roya de la Hoja con niveles de 1% de incidencia.
Las variedades de trigo de ciclo corto se encuentran en comienzo de macollaje, sin presencia de enfermedades. Se puede observar que a mayor cobertura mayor daño de helada.
También se puede registrar alguna variedad con mayor daño en comparación a otros materiales.
El estado fenológico del cultivo de cebada, en tanto, es de cuatro macollos, con niveles de Mancha en Red del orden del 5% de incidencia. También se registran daños de helada, en muchos casos severos y superiores al trigo.
El ABC Rural