l ministro de Producción, Turismo y Desarrollo Económico, Juan José Bahillo, mantuvo una reunión virtual con su gabinete de secretarios para definir los lineamientos preliminares para trabajar dentro de la Cartera la perspectiva de género desde el marco conceptual de la Ley Micaela.
La tarea, que será encabezada por la coordinadora de Participación Ciudadana del Ministerio, Guillermina Guastavino, se funda en la Ley 27499, conocida como Ley Micaela, que en su artículo 1 establece la capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres para todas aquellas personas que se desempeñan en la función pública, sin distinción de niveles ni jerarquías y para los tres poderes del Estado.
La Norma, en particular, persigue dos objetivos concretos. El primero de ellos es prevenir y promover la adecuada intervención frente a la situación de violencia por motivos de género, mientras que el segundo, y muy importante, es interpelar la responsabilidad política de las autoridades y agentes del Estado en la necesidad urgente de iniciar procesos de capacitación que permitan transversalizar la cuestión de género a todas las políticas públicas que se diseñen y se implementen en el futuro.
La provincia adhiere a la Ley Micaela en diciembre de 2019 y en junio de 2020 se crea el Observatorio de Seguimiento de Capacitación de género y violencia contra las mujeres, que en Entre Ríos está presidido por el Ministerio de Desarrollo Social. Es desde allí que se impulsa que todos los ámbitos del estado generen propuestas de aplicación de la Ley, cuestión que Producción accedió rápidamente y organizó este Encuentro para empezar a delinear su aplicación.
Para ello, se ha decidido implementar la propuesta en dos etapas: una primera que se podría denominar de contenidos mínimos, donde se abordan contenidos básicos introductorios que permiten posteriormente adentrarse en la segunda etapa, que es donde se avanza en el diseño, desarrollo y ejecución de Políticas Públicas para cada Secretaría y de acuerdo al ámbito de competencia y acción de cada una de ellas. En otras palabras, en esa primera etapa se ven cuestiones básicas como el marco normativo, las convenciones nacionales e internacionales, la introducción a la perspectiva de género y conceptos básicos como sexo, género, diversidad, entre otros.
Paralelamente, se empieza a analizar a la violencia de género como una problemática social en la cual el Estado no puede mantenerse al margen.
En este sentido, el propósito de la reunión fue dar a conocer esta información a cada titular de los organismos que componen el Ministerio de Producción sino para avanzar en la formulación de propuestas que es la etapa donde se logra mayor incidencia en el objetivo de transversalizar la cuestión de género.
Las capacitaciones serán obligatorias para todos los empleados, funcionarios de planta y funcionarios políticos.
Al referirse a esta iniciativa, el ministro Bahillo sostuvo que “la decisión se toma porque tenemos la convicción de trabajar en este sentido en todos los ámbitos.
El problema de la violencia, la discriminación y la desigualdad es una construcción de la sociedad y quizás en los sectores productivos es donde más se manifiesta. Tanto en lo público como en lo privado y más allá de las particularidades, historias y condicionamientos de cada uno de nosotros hay un denominador común en la sociedad que tenemos que agotar los esfuerzos para revertirlo, para vencerlo y esto se hace, primero con decisión y después con fuerte capacitación porque uno quisiera transitar este proceso más rápido, pero muchas veces no tenemos las herramientas y elementos y el conocimiento de cómo hacerlo. Necesitamos construirnos porque es muy difícil luego de siglos de educación patriarcal”.
“Es difícil para nosotros incorporar estas herramientas, estos modos, esta educación y estos nuevos paradigmas y pensar la igualdad para ponernos en el lugar del otro. Por ello son imprescindibles estas tareas de capacitación y concientización”, concluyó.