egún datos de la encuesta realizada por la SAN (Sociedad Argentina de Nutrición) a casi 5.500 adultos de entre 18 a 70 años de todo el país, 6 de cada 10 argentinos (56,9%) admitieron haber subido de peso durante la cuarentena. La mayoría aumentó entre 1 a 3 kilos, mientras que el 18% subió entre 3 a 5 kilos y un 3,5% más de 5 kilos.
La encuesta señala que el aumento de peso se ve asociado, no sólo a la mayor ingesta calórica, sino también al mayor sedentarismo obligado y a la ansiedad de las personas afectadas por la cuarentena. Para lograr un control del peso corporal, es clave ajustar el tamaño de las porciones que se consumen en casa y prestar atención a la calidad de los alimentos. En este sentido, se recomienda elegir alimentos poco procesados, como la gran mayoría de frutas y verduras, granos integrales, carnes magras, frutos secos, legumbres, leche, yogur y quesos descremados. Además, el agua debe ser la principal bebida de hidratación.
La OMS recomienda como mínimo un consumo diario de 400g de frutas y vegetales (excluyendo papa, batata, choclo y mandioca por su contenido en almidón). A su vez, las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan consumir todos los días 5 porciones entre verduras y frutas de todo tipo y color. Un ejemplo práctico para cubrir estas recomendaciones es consumir al menos medio plato de verduras en el almuerzo, medio plato en la cena y 2 o 3 frutas por día.
El agua y la fibra de las frutas y verduras le añade volumen a los platos, esto permite poder comer un buen plato en almuerzo y cena con menor cantidad de calorías. La mayoría de las frutas y verduras son naturalmente bajas en calorías, grasas y dan sensación de saciedad.
El consumo de frutas y verduras de estación presenta varios beneficios. Al ser cosechadas en el momento adecuado su aporte de vitaminas, minerales y otros nutrientes es máximo, tienen la textura adecuada y su apariencia, color y sabor es mucho más intenso.