a Sociedad Química y Minera de Chile (SQM), el mayor productor de litio del país vecino, busca aumentar la producción del metal para cubrir la demanda mundial. Los argumentos de grupos ambientalistas ante el peligro de los ecosistemas y la presión de la industria sobre los recursos hídricos del desierto no polar más árido del planeta.
Chile se posiciona como el segundo productor mundial de litio y como el mayor productor mundial de cobre. No obstante, los autos eléctricos que alimentan sus minerales ponen en peligro al desierto de Atacama.
Por este motivo, la creciente demanda mundial de litio para la fabricación de baterías enfrenta la resistencia de ambientalistas y de los pueblos originarios de la región.
Mientras organizaciones ambientalistas y comunidades indígenas defienden el agua, la compañía sostiene que “Chile podría triplicar con creces su producción de litio si mejora la eficiencia de la extracción bajo las vastas salinas del desierto de Atacama”.
En este sentido, Alejandro Bucher, vicepresidente de medio ambiente, tecnología y comunidad de SQM, confirma que “no se utilizará más agua o salmuera para las futuras expansiones de litio”.
SQM produce litio bombeando salmuera desde debajo de la superficie del Atacama y concentrándola mediante un proceso de evaporación en estanques bajo el sol del desierto.

La problemática por el litio fue llevada a los tribunales chilenos, que confirmaron una denuncia interpuesta por las comunidades locales sobre el uso del agua. En el juicio, el organismo regulador del medio ambiente pudo demostrar que la compañía minera BHP había utilizado más agua de lo permitido en su mina de cobre.
BHP negó las acusaciones, adjudicando el error a una discrepancia técnica. “La mina del grupo ha dejado de extraer agua dulce y ahora utiliza agua desalinizada”, explican desde la compañía.
El antecedente judicial más reciente se produjo en 2016, cuando el regulador ambiental de Chile descubrió que SQM extraía más salmuera de Atacama de la permitida.
En este caso, SQM aseguró que utiliza 22,5 litros de agua dulce y 25,2 litros de salmuera para producir el equivalente a un kilogramo de carbonato de litio. “Nuestra huella hídrica es más baja que la de la ruta Australia-China. Por supuesto, estamos operando en un desierto, lo que implica una gran responsabilidad, pero los sistemas de monitoreo son muy sólidos y están funcionando”, destaca Stefan Debruyne, director de desarrollo comercial de SQM.
Por estos días, y basándose en su previa victoria en los tribunales, las comunidades de Atacama continúan ejerciendo presión para que SQM pierda su licencia ambiental.