Luego de que en septiembre del año pasado el Gobierno estableciera derechos de exportación del 12% sobre la generalidad de los bienes a exportar, con un tope de $4 por dólar para bienes primarios y de $3 por dólar para los bienes elaborados, la Bolsa de Cereales y Productos de Bahía Blanca realizó una propuesta para la eliminación de retenciones por etapas. Suponiendo que el valor aproximado medio tributado es de $3,5 por dólar y que las exportaciones totales ascenderán a US$65.000 en 2019, según la entidad, la recaudación llegaría a $227.500 millones.
“Muchos proyectos exportadores de empresas pequeñas y medianas fueron perjudicados por la medida que se tomó en 2018. Se registraron casos concretos de pérdidas de mercados valiosos para las economías regionales. Paradójicamente, el aporte de algunos rubros afectados es de escaso interés fiscal”, declararon desde la Bolsa de Cereales y Productos bahiense.
De esta manera, se propuso una iniciativa que declara exentos del impuesto a un conjunto de bienes poco relevantes para la recaudación y atenúa el impacto impositivo en otros más importantes, sin afectar el objetivo del fisco.
“Así, se cumpliría con el objetivo de sostener los volúmenes comercializados y la cantidad de empresas exportadoras, que según datos del Ministerio de Hacienda, disminuyeron de 8.000 en 2008 a 5.700 en la actualidad”, sostienen.
Para que la propuesta se pueda implementar, precisa que la eliminación del tributo en rubros de menor impacto fiscal beneficie a compañías que aporten US$9.554 millones de exportación. “Con un pago promedio de $3,5 por dólar, el costo fiscal ascendería a $15.368 millones, lo que representa el 6,76% de la recaudación fiscal teórica de $227.500 millones”, aseguran.
El proyecto contempla tres etapas:
1) Primera etapa: implica la eliminación del tributo para un amplio conjunto de actividades que representan hasta el 3% del total de las exportaciones nacionales. El costo fiscal asciende a $6.817 millones, es decir, un 3% de la recaudación fiscal teórica.
2) Segunda etapa: reducción del 50% en los derechos de exportación, lo que beneficiaría a los productos que en conjunto aportan US$1.260 y que en la acumulación con los beneficiados en la primera etapa alcanzan al 5% de las ventas externas totales. El costo fiscal sería de $2.205 millones, es decir, el 0,97% de la recaudación fiscal teórica.
3) Tercera etapa: reducción de $1 por dólar para los rubros cuyas ventas –acumuladas a las de las etapas anteriores– permiten alcanzar una participación del 15% de las exportaciones totales. El costo fiscal llegaría a $6.346 millones, un 2,79% de la recaudación fiscal teórica.
Como en la negociación que la Argentina tiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI) se podría admitir que el déficit fiscal operativo sea del 0,4% del Producto Bruto Interno (PBI), el impacto de la propuesta se encuentra por debajo del límite establecido, ya que representa apenas el 0,084% del PBI presupuestado. Según la entidad, aplicando esta iniciativa, habrá una mejora en sectores de economías regionales y pymes exportadoras.
“La propuesta es gradual y puede ejecutarse a medida que se obtengan los ingresos tributarios de una importante cosecha gruesa en curso”, concluyeron.