Las empresas productoras de etanol de maíz atraviesan una situación compleja desde varios puntos de vista. Atraviesan un momento de extrema fragilidad por una sumatoria de variables y decisiones que mutilaron su crecimiento, siendo que habían nacido bajo la anhelada fórmula de agregar valor a la materia prima en origen.
Germán Di Bella, director de Bio4 Argentina, la empresa de Río Cuarto, Córdoba, destacó que la película “llegaría a su fin” si no se toman las medidas urgentes que requiere la actividad.
“Las empresas de etanol de maíz llegaron a un acuerdo con el Gobierno anterior hace siete años, donde su precio se determinaría a través de una fórmula polinómica que fue variando de acuerdo a los momentos”, dijo Di Bella.
En ese sentido, argumentó que la fórmula contenía los costos de producción de las empresas y una rentabilidad implícita. “Esta fórmula fue desactivada a partir de febrero de este año. Las empresas coincidimos en que era un esquema que, aunque perfectible, nos permitía mantener un horizonte de precios en el etanol”, explicó.
Desde ese momento, la Secretaría de Energía de la Nación dejó de lado una fórmula que reaccionaba a los cambios de las variables y arrojaba un valor final para el precio del etanol que era el que las petroleras debían pagar a la industria. Eso abrió un escenario de precios distorsionados y arbitrarios para las productoras de etanol y comenzó a trasladar mayores beneficios a las petroleras, según marcó Di Bella.
Entre los costos más relevantes que tienen estas empresas, el maíz explica el 60% de los gastos atribuidos a la industrialización de etanol de maíz. En ese sentido, según German Di Bella, la mayor variación de su precio debería ir de la mano con el maíz y no solo por una decisión arbitraria de la Secretaría de Energía.
“El 80% de nuestros costos están atados a dólar y la mayor parte está dada por el precio de nuestra materia prima: el maíz. Sumado a eso, las empresas petroleras no trasladaron al precio que pagan por el etanol ninguna de las mejoras que recibieron por parte del Gobierno, como los últimos incrementos que les fueron autorizados y que se reflejan en los surtidores”, se quejó el director de la firma de Río Cuarto.
Sobre esa adversidad, los últimos cambios macroeconómicos de mediados de agosto, como la gran devaluación del 30% del peso y el congelamiento de los valores de los combustibles, afianzaron un duro golpe a las productoras de etanol de maíz. A raíz de ello comenzaron a percibir apenas 0,40 dólar por cada litro de alcohol.
“Lo que hoy recibimos no es otra cosa que el valor mínimo desde que se inició en 2012 la producción de la primera planta. Para referenciar, hay un precio regional que sirve de indicador y es el FOB Santos, de Brasil, que actualmente se ubica en 49 centavos de dólar”, denunció Di Bella.
El pedido casi suplicante de las empresas se debe a que su sector emplea a más de dos mil personas en nuestro país y todas ellas corren riesgo de continuidad laboral si no se obtiene una solución inmediata.
“Nuestra industria convierte en alcohol el grano de maíz para luego mezclarlo con las naftas, de tal forma que el 12% de cada litro de combustible se produce en nuestras plantas o en las de nuestras pares de caña de azúcar, ubicadas en el norte del país”, graficó.
En relación al corte, el referente explicó que es otro problema que no se reconoce desde el Estado, debido a que el mismo podría ser incrementado como ocurre en otros países del mundo.
“En Brasil el corte de naftas con etanol se ubica en el 27%; esto permitiría a nuestro país procesar 5 millones de toneladas extras de granos evitando que el maíz se vaya a otro país como materia prima sin agregarle valor”, continuó aclarando el entrevistado.
De hecho, las plantas en la Argentina vienen mejorando su competitividad y avanzan en un esquema de inversiones para eficientizar la producción, más allá que actualmente su capacidad de procesamiento se ubica en torno al 80%. “El aumento del corte podría además impulsar ampliaciones y nuevas plantas por millones de dólares que siguen postergadas por la falta de señales claras hacia el sector”, diagnosticó.
ABC Rural