n los últimos tiempos no es extraño ver yogures, jugos, mermeladas, postres o repostería hechos a base de arándanos, sobre todo en verano, aunque se encuentran en su mejor momento en septiembre. Son muy solicitados especialmente por quienes disfrutan de los sabores ácidos, aunque para suavizarlos, se suelen consumir con ingredientes más dulces o también salados. Sin embargo, no tanto por su sabor, que también, se recomienda consumir arándanos con frecuencia por todo lo que aportan a nuestra salud.
Entre los beneficios de esta fruta, según estudios recientes, se encuentra la memoria. Es un poderoso revitalizador de la memoria y puede revertir su pérdida a causa de la avanzada edad y otros deterioros neurológicos. Además, mejoran el aprendizaje y disminuyen los síntomas de depresión.
Otros estudios muestran que los compuestos del arándano preservan la salud del ojo, es decir, la visión. Mejoran ostensiblemente la salud vascular, permitiendo una mayor irrigación sanguínea y, en consecuencia, preservando el bienestar del ojo.
Los arándanos contienen fibra, que puede ayudar a aliviar la diarrea y el estreñimiento. Por lo tanto, es un elemento beneficioso para regular la digestión.
Asimismo, contienen pectina, que disminuye la velocidad de absorción intestinal y con ello la respuesta glicémica (azúcar en sangre). Por lo tanto, ayudaría también a reducir los niveles de insulina en personas diabéticas o con resistencia a la insulina.
Si queremos perder y/o controlar el peso corporal, los arándanos son una buena fuente de fibra y bajos en calorías. Pueden llegar a ser un excelente alimento a incorporar en las dietas para frenar la obesidad.
Por último, se ha demostrado que ayudan a prevenir infecciones urinarias, por acidificar la orina, ayudando a inhibir las bacterias de la vejiga.
Los arándanos se pueden tomar frescos, secos o congelados. Por encima del yogur por la mañana o de topping, en un batido o smoothie para merendar, en una limonada violeta o en forma de mermelada, de zumo o de gelatina, por ejemplo.
Algunos postres con arándanos son bastante populares en el mundo de la repostería y la pastelería, como la tarta de queso con frutas rojas o las magdalenas de arándanos. Igualmente, hay platos que se complementan con ellos, como pueden ser los crepes de pato con mermelada de arándanos o las codornices rellenas de paté. Asimismo, casan muy bien con las ensaladas verdes.
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