Una familia del Valle Medio de Río Negro se dedica a la producción de frutillas desde hace 15 años, en un emprendimiento que constituye su medio de vida. La fruta fina es comercializada en ferias, en pueblos de la zona y a empresas elaboradoras de dulces. En una hectárea logran una producción de 40 mil kilos desde noviembre a junio sobre variedades Albión y San Andrea.
INTA