A la hora de regar los cultivos en huertas y en los invernáculos es fundamental conocer la composición del agua que utilizamos. En lo que respecta al agua de lluvia, ésta no contiene ningún producto químico agregado, ni minerales o sal disuelta lo que representa una ventaja frente al agua de pozo que comúnmente se usa y que tiene efectos negativos sobre el suelo.
INTA