Según indica un informe publicado por la consultora Rabobank International, la industria del vino se encuentra frente a la búsqueda de alternativas a la tradicional botella de 375ml que, aunque aún dominante, empieza a evidenciar claras desventajas.
El documento sostiene que, ejemplificando con Estados Unidos, los consumidores empiezan a buscar opciones distintas a la botella tradicional porque ésta contiene cinco porciones de un producto que comienza su deterioro a penas se abre el envase. Y, como los hogares estadounidenses se están reduciendo en cantidad de integrantes, el consumo apunta a botellas más chicas o envases de otros materiales para no tener que desechar el vino sobrante.
Como alternativas a la botella de vidrio de 375ml se encuentran el Tetra Pak, el Bag in Box y el vino en lata; no obstante, muchas marcas le escapan a estos envases porque creen que se pierde la imagen premium de la botella tradicional. Ante esta situación, los fabricantes de vidrio comienzan a ofrecer opciones de botellas de 187ml. La idea es poder ofrecer vinos en un formato de empaque que contenga una sola porción o que preserve el contenido por más tiempo.