Esperamos que el encuentro del 26 se desarrolle con valor simbólico y político para mostrar un Mercosur unido; con una clara vocación de integración regional que busque superar los desafíos que tenemos por delante y reafirme los vínculos que venimos construyendo desde hace 30 años con un proyecto común, señaló Solá al concluir la reunión que duró una hora y media.
Acompañado por el secretario de Relaciones Exteriores, Pablo Tettamanti y el jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Justo Chaves, el ministro le transmitió a su par brasilero la intención de que el Mercosur sea una plataforma común para una proyección internacional competitiva de la región, sin perjuicio de ninguno de los integrantes del bloque.
Solá y Araújo coincidieron en que el vínculo histórico y fraternal entre Argentina y Brasil constituye un activo político que debe protegerse y concordaron que la estabilidad política y el desarrollo económico de la región depende, en gran parte, del sólido anclaje estratégico de la relación entre los países integrantes del Mercosur.