anto los buques como los países requieren de la presencia de estos profesionales para la planificación de los intercambios comerciales con el exterior y entre diversas regiones. El presidente del Centro de Navegación, Julio Delfino, especifica el rol y la importancia de los agentes marítimos para el comercio exterior.
Como auxiliar de la autoridad estatal, el agente marítimo cumple un papel donde confluyen requerimientos y conocimientos jurídicos, comerciales, logísticos y técnicos relacionados con buques, puertos y el transporte por agua en general. “El agente marítimo es un pivote fundamental para el desarrollo del sector y en donde sus saberes sobre el área de influencia le dan un valor agregado al cliente”, afirma Delfino.
Su rol público consiste en ser el garante ante el Estado, asegurando un normal y correcto funcionamiento de las operaciones. De esta manera, se convierte en el representante legal y comercial de los buques en puerto. Por lo tanto, todas las operaciones de carga y descarga están bajo su supervisión y responsabilidad.
Cabe destacar que, gracias a su cargo y ante cualquier situación irregular, el agente posee la potestad de aplicar multas, abrir sumarios y procedimientos en nombre del Estado. Esta responsabilidad rige desde que las embarcaciones ingresan en aguas territoriales hasta después de abandonarlas.
El profesional también se convierte en el coordinador de servicios en nombre de los propietarios de las embarcaciones, buscando la mayor eficiencia para los clientes. Durante su actividad, los agentes mantienen un intenso intercambio con otros integrantes del sector, como autoridades, armadores, cargadores, recibidores y terminales portuarias, entre otros: “Su objetivo se basa en minimizar demoras y costos bajo criterios de simplificación y competitividad. Sin él, jamás podría desarrollarse el comercio global”, concluye Delfino.