En una entrevista, el coordinador de la “Ley para la recuperación de la ganadería ovina” en Tucumán, ingeniero zootecnista Juan Pablo Páez, comentó que en las próximas semanas se dará tratamiento a la prórroga en las dos Cámaras.
En 2001 fue sancionada la “Ley para la recuperación de la ganadería ovina». La misma tenía vigencia por 10 años y luego se prorrogó por 10 años más. Hace unos días venció esta primera extensión, por lo que desde el sector se espera por la actualización y una nueva promulgación de esta ley que sea acorde a las necesidades actuales.
Recordemos que este régimen para los productores ovinos es fundamental, ya que incentiva a la actividad en todo el país y promueve el arraigo.
“En este momento se está tratando de hacer una nueva modificación, sobre todo desde el punto de vista presupuestario, porque la situación del país y el productor lo necesita”, comentó el ingeniero zootecnista Juan Pablo Páez, coordinador de la ley ovina en Tucumán.
y añadió al respecto, “lo que se está pidiendo es una nueva partida presupuestaria, ya que la ley comenzó con un presupuesto de 80 millones de pesos y hoy esa cantidad no es suficiente para todo el país, dado el contexto inflacionario y los insumos que utiliza el sector”.
Otro punto importante que se pretende modificar en esta ley es la división del presupuesto, ya que en la mayoría de los beneficios que contempla, sólo pueden acceder los grandes productores.
“Lo que se está tratando es que la aplicación de esta ley sea acorde para cada sector y para cada tipo de productor. Muchas veces, sobre todo en el norte, cuando se pide un beneficio para el ovejero, que puede ser un crédito o un subsidio, al momento de gestionarlo se encuentra con ciertas limitantes que en otras provincias no tienen por el tipo de legislación que hay en cada una».
«No es lo mismo un productor ovino de la provincia de Buenos Aires o del sur del país, en cuanto al perfil comercial y la cuestión impositiva, que un pequeño productor de la puna de salta o de los valles calchaquíes donde es más difícil alcanzar algún tipo de beneficio”, explicó Páez.
Es por esto que se debería aumentar el presupuesto, pero también asegurar que llegue a los pequeños productores sin tantas trabas. “Es aquí a dónde sentimos que la ley pierde fuerza”, manifestó. Sin embargo, en otros aspectos tuvo grandes efectos positivos en el sector.
El principal beneficio que trae la Ley Ovina es el arraigo. En el caso del programa Prolana, por ejemplo, se obtuvieron resultados muy satisfactorios en la zona de Lara y Gonzalo. Muchos jóvenes que se encontraban alejados de la actividad, hoy se trabajan con sus padres obteniendo un valor diferenciado en la lana que antes no tenían.
Consultado por las expectativas que se tienen desde la actividad ovina, el ingeniero explicó que el tratamiento de la prórroga entrará en comisión en dos semanas, en las dos cámaras y se espera la decisión en las modificaciones. “No se puede dar aún precisiones sobre el presupuesto, pero creemos que si vamos a tener vía libre para uno más alto y más acorde a la necesidad de los productores”, señaló.
En cuanto a la ley provincial, Paéz aclaró que es “caprina” pero básicamente son dos leyes muy similares. “En Tucumán nos regimos pura y exclusivamente por lo que dice la ley ovina nacional”, y adelantó para este medio que en los últimos 70 días, el secretario de Desarrollo Productivo Juan Blasco le encargó a su gestión una modificación y actualización de la Ley Caprina, tratando de buscar también un aporte presupuestario.
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