La agricultura transita un momento clave para realizar un aporte significativo a la igualdad y la equidad de género. Jimena Giralt, gerente de Comunicaciones Corporativas de Corteva Agriscience, pone sobre la mesa la necesidad de promover un proceso de transformación en cuanto a los roles de hombres y mujeres en el campo.
Para Giralt, el primer paso implica valorar y aceptar la diferencia, dado que allí radicaría la clave para la inclusión en un ambiente con iguales oportunidades para el desarrollo. En este sentido, educar en las diferencias parece ser la clave.
En una segunda instancia, la gerente destaca la importancia de identificar y visibilizar las problemáticas a través del conocimiento, diagnosticando las brechas y trabajando en el cambio cultural para superarlas.

Corteva trabaja continuamente para la inclusión de la problemática de género en la agenda. En esta línea, la firma adhiere a los principios de ONU Mujeres e instrumenta un programa de capacitaciones para jóvenes profesionales junto con la Fundación Pescar.

En paralelo, la empresa brinda apoyo a mujeres que viven en áreas rurales y trabajan en la agricultura, con el objetivo de desarrollar negocios y potenciar sus comunidades. Sumado a esto, la compañía fue elegida por la ONG Human Rights Campaign (HRC) como el mejor lugar para trabajar por la igualdad LGBTQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e identidades diversas de géneros). La distinción se logró tras alcanzar una calificación del 100% en el Índice de Igualdad Corporativa (CEI) de HRC.