El canciller Felipe Solá y el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, Roberto Salvarezza, encabezaron la ceremonia de entrega de los Premios Raíces, donde se distinguió a ocho científicos argentinos que residen en el exterior, que contribuyeron a la cooperación institucional y al fortalecimiento de las capacidades científicas y tecnológicas del país. La distinción no se entregaba desde el año 2018.
Al inaugurar el acto realizado de forma virtual, Solá destacó “la sólida tradición científica” de la Argentina, con instituciones y científicos reconocidos internacionalmente por su formación, y manifestó su “admiración por los elaboradores en ciencia y tecnología, los innovadores y los investigadores, y por el pensamiento que generan, por su capacidad superior a lo común para humanizar sus tareas y respetarse entre ellos”.
Acompañado de su jefe de Gabinete, Guillermo Justo Chaves, y de la directora general de Asuntos Consulares, Ana Laura Cachaza, el canciller resaltó la vocación de los profesionales formados en la educación pública argentina y que actualmente desarrollan su aporte al conocimiento en el exterior.
Solá valoró el trabajo llevado adelante por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación por “rescatar el Premio Raíces, por el programa Redes y por su trabajo para facilitar el acceso a becas y posibilidades de trabajo en la Argentina” en la ceremonia en la que participaron también el secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación, Diego Hurtado, además de embajadores y cónsules de la República Argentina en cada una de las jurisdicciones en las que residen los ocho científicos y científicas distinguidos en esta ocasión.
Por su parte, el ministro Salvarezza dijo que la entrega de las distinciones “salda una deuda desde 2018, que queremos poner en relieve, ya que ejemplifica una etapa de abandono de la ciencia argentina, que no solo significó abandono de la inversión en esta área tan importante en el Siglo 21, sino que también tuvo mensajes simbólicos concretos: la desaparición del ministerio de Ciencia y Tecnología o el abandono de iniciativas tan preciadas, donde el programa Raíces tenía un rol emblemático”.
“Hemos recuperado y puesto en marcha el Programa Raíces, no sólo con el retorno de nuevos científicos que están llegando al país sino también agradeciendo todo lo que dan nuestros colegas desde el exterior”, aseveró Salvarezza, y agregó: “Nuestro país, con todas las dificultades que enfrenta en medio de esta pandemia, ha vuelto a priorizar la ciencia y tecnología como un valor importante para el desarrollo”.
El Premio a la Cooperación en Ciencia, Tecnología e Innovación “RAICES” se otorga desde 2010, y está destinado a investigadores y tecnólogos argentinos residentes en el exterior, quienes desde los países en que se encuentran colaboran activamente con el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, promoviendo la vinculación entre instituciones argentinas y del exterior, para beneficio de las capacidades científicas y tecnológicas de nuestro país.
En esta ocasión, el reconocimiento fue para ocho científicos y científicas con una distinguida trayectoria en distintas áreas del conocimiento, quienes fueron nominados en 2018, y a los que hasta el momento no se les había podido entregar el premio.