Luego de los controles anunciados por el Gobierno, el sector cárnico lanza una dura advertencia. Las nuevas regulaciones a las ventas al exterior fueron duramente criticadas por diversos empresarios que alertan sobre una posible reducción de las exportaciones de carne vacuna.
De acuerdo a normativa, al monitoreo del comercio exterior realizado a través del Registro de Operadores de la Cadena Agroalimentaria (RUCA), se le suma una declaración jurada que deberán presentar aquellos operadores sin planta propia.
Para los representantes de la industria, se trata de una persecución a los exportadores que comenzará a expulsarlos del mercado. En este sentido, los empresarios coinciden en que la medida puede derivar en una caída del 10% de las exportaciones.

Sumado a esto, se proyecta que la medida alcance a 400 establecimientos exportadores de carne, muchos de ellos pymes que afirman no estar en condiciones de cumplir con los nuevos requisitos.
En las antípodas, el Gobierno sostiene que la resolución apunta a evitar la subfacturación de exportaciones prohibiendo el ingreso al mercado de actores que no cumplen con los requisitos mínimos para operar en la cadena. Cabe destacar que, el ministerio de Agricultura ya suspendió a 15 empresas exportadoras de carne por la evasión de más de 40 toneladas de cortes de carne congelados.
Por otro lado, desde la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (Camya), coinciden con la fiscalización del Gobierno pero también señalan la falta de control de ARBA Y AFIP en el último eslabón de la cadena: las carnicerías. En esta línea, la entidad subraya que el 80% de estos comercios son informales y evaden impuestos.
Por su parte, el Consorcio de Exportadores de Carnes (ABC) apoya el espíritu de la norma, argumentando que “iguala” a todos los operadores y transparenta la actividad.