El polémico mandatario, Jair Bolsonaro, hará acto de presencia en la Cumbre Climática. La cumbre de líderes mundiales encabezada por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, escuchará al presidente de Brasil, quien solicitará US$1.000 millones a las potencias para controlar la deforestación en el Amazonas.

Tras los incendios desatados en el “pulmón del mundo” y, en un intento por alejarse del discurso anti ambientalista instalado en su gestión, Bolsonaro busca recaudar dinero y “limpiar” su imagen ante toda la comunidad internacional.
Brasil posee el 60% de la selva amazónica. De acuerdo al Instituto Nacional de Pesquisa Espacial, 11.088 kilómetros cuadrados de bosques fueron talados en lo que va del 2020. Según el organismo, se trata del mayor nivel de deforestación en 12 años.

Tras su llegada al poder en 2019, Bolsonaro repudió al Fondo Amazónico abastecido con dinero compensatorio de emisiones de carbono proveniente de Noruega y Alemania mientras que, en febrero de 2020, el Gobierno presentó un proyecto de ley para habilitar proyectos mineros en las reservas indígenas amazónicas.
La posición antiambientalista de Bolsonaro llevó a la postergación de las metas fijadas por Brasil en el Acuerdo de París.