El Gobierno Nacional pondrá nuevamente de manifiesto su posición comercial ante el Mercosur. La Cancillería argentina convocó a una reunión extraordinaria del Consejo del Mercado Común (CMC) para discutir nuevas propuestas para el bloque económico que integra con Uruguay, Brasil y Paraguay.
El cuerpo diplomático argentino, a cargo de Felipe Solá, será el encargado de organizar la agenda de trabajo del Mercosur durante este semestre. Para este encuentro, Cancillería someterá a discusión dos temas claves para la Argentina: la modificación del Arancel Externo Común (AEC) y la agenda de de comercio exterior, prácticamente paralizada desde el inicio de la pandemia.
La primera cuestión trata un aspecto esencial de la política aduanera que regula los derechos de importación que se perciben en los cuatro países. La propuesta del Gobierno implica reducir el AEC en materias primas e insumos, quedando excluidos los bienes finales. En este caso, la postura argentina choca con la línea de Jair Bolsonaro que supone una rebaja del 10% sobre las actuales alícuotas en todos los bienes que integran la nomenclatura del Mercosur.
La segunda cuestión será la de flexibilización del bloque, solicitada por Luis Lacalle Pou. En este punto, los jefes de Estado del Uruguay y Brasil plantean una estrategia conjunta para que los cuatro países miembro puedan iniciar negociaciones y convenir concesiones arancelarias con terceros sin el acuerdo de los demás socios.
Para Alberto Fernández, este posicionamiento echa por tierra la esencia del Mercosur, que desde el año 2000 encara los acuerdos comerciales en bloque.
Actualmente, el Mercosur mantiene negociaciones abiertas con Corea del Sur, Canadá, Singapur, países de Centroamérica, Indonesia y el Líbano.