Los productores locales van por la prórroga de la Ley Ovina y reclaman un fondeo de $1400 millones. Los detalles de una herramienta clave para la actividad.
Veinte años después de su sanción, el sector reclama una nueva prórroga de la Ley Nacional Ovina. Desde su entrada en vigor en 2001, la norma tuvo como fin modernizar la actividad incrementando el stock ovino. Sumado al recupero de animales, esta herramienta federal estimula la asistencia económica a más de 100.000 productores, cooperativas y acopios de todo el país.
Por otro lado, la Mesa Ovina Nacional (MON), también destaca la importancia de la ley para sostener el arraigo de los pobladores en muchas zonas, asegurando el fortalecimiento de esta actividad productiva.
:quality(85)//cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/infobae/5AY7KKT6MVF47N7UV5ZBIJGSFA.jpg)
La norma establece condiciones favorables a largo plazo para el financiamiento de los proyectos, incluyendo créditos y aportes reintegrables con dos años gracia y hasta cinco para su devolución, con un mínimo interés y sin garantías.
Cabe destacar que, todos los montos recuperados por los gobiernos provinciales, son volcados a nuevos créditos para productores.
Desde lo económico, se trata de una herramienta generadora de fondos adicionales en toda la cadena productiva. En este contexto, los productores esperan que se actualice el monto del aporte a $1400.
La ley aguarda por su tratamiento en la Comisión de Agricultura del Congreso de la Nación. De no producirse la prórroga, la norma caducará a fin de año quedando inoperativa y sin financiamiento.