Lil Bucks es una línea de snacks y aderezos formulados en base a trigo sarraceno germinado estadounidense, que en último tiempo ganó gran notoriedad debido a sus novedosas prácticas empresariales. Su fundadora y directora ejecutiva, Emily Griffith, fue muy elogiada por referentes de la industria, luego de que en febrero ganara el primer premio en una competencia de lanzamiento de Naturally Chicago. Hace unos meses, decenas de inversores decidieron respaldar su marca en una campaña de financiación colectiva de acciones, superando con creces el objetivo inicial de la propuesta.
Este superalimento –muy popular en Australia– es rico en proteínas, fibra y magnesio. Lil Bucks se abastece del trabajo regenerativo de granjas de Minnesota y Dakota del Norte. Los productos son procesados en instalaciones aptas para alérgenos y se comercializan en distintos sabores (original, cacao, vainilla matcha y canela).
Las semillas de trigo sarraceno germinadas de la compañía se pueden espolvorear sobre yogurt, avena, ensaladas o licuados. La firma, además, dispone de una colección de granola sin granos en dos variedades: mirto de limón con cúrcuma y reishi de chocolate. A lo largo de 2021, se prevé el lanzamiento de una línea de galletitas matcha.
Los productos se venden en casi 200 tiendas minoristas de todo el país, incluidas Erewhon (Los Ángeles) y Whole Foods Market (Medio Oeste). Sin embargo, la idea es llegar a 500 este año.
En 2020, Griffith se enfrentó a uno de los mayores desafíos en su camino como emprendedora a causa de la pandemia de coronavirus. El aislamiento obligó a detener las reuniones con compradores e inversores, llevándola ainteriorizarse acerca del funcionamiento de Republic.co, una plataforma de crowdfunding regulado de acceso abierto que ayudó al sostenimiento de diversas empresas de alimentos envasados.
Hasta hace relativamente poco, solo ciertas personas e instituciones de alto patrimonio podían invertir en compañías privadas. Un marco regulatorio promulgado por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, permitió que sus fundadores pudieran vender la propiedad o una participación financiera de su marca a través de portales en línea a inversores no acreditados.
Según Griffith, es una excelente estrategia para ponerse a disposición de más personas y activar el flujo de clientes que quieren emprender en el viaje de Lil Bucks. El monto mínimo de inversión es de US$300; sin embargo, muchos decidieron apostar fuerte destinando más de US$5.000.
La meta de la empresaria era recaudar US$25.000 mediante esta campaña de financiamiento colectivo. En febrero de 2021, ya tenía más de US$111.200 de 150 inversores. Ahora, planea usar las ganancias para diseñar su equipo de trabajo y expandir la distribución minorista de sus productos.
La campaña de crowdfunding coincidió con la participación de Lil Bucks en la Good Food Financing & Innovation Conference, un evento digital y competencia de lanzamiento con ocho marcas registradas en Chicago. La de Griffith recibió un paquete de servicios valorado en más de US$100.000, con un stand en Natural Products Expo East de Filadelfia.
Griffith descubrió al trigo sarraceno germinado en Australia, donde vivía hace algunos años. En aquel entonces, probó un tazón de açai cubierto de semillas densas en nutrientes, que le fascinó por completo.
Para apoyar el lanzamiento de su empresa, trabajó de manera independiente como diseñadora y consultora de marketing digital, especializándose en marcas de alimentos, bienestar y viajes. Entre sus principales clientes, se destacaban Hormel Foods y Four Loko.
Una vez que inició Lil Bucks, siguió desempeñándose como autónoma durante un año y medio, llevando adelante dos emprendimientos al mismo tiempo de manera full time. Ahora, con un equipo ampliado, operaciones y soporte de marca, planea mayor exposición y tracción en un mercado que se prepara para lo que viene.
En este contexto, Griffith pronostica ganar alrededor de US$850.000 en ventas este año, marcando un significativo crecimiento del 83% y 96%, en relación a 2020 y 2019, respectivamente. A futuro, también prevé lanzar variedades de sabor adicionales a la línea Clusterbucks, además de bolas de proteína crujientes y mezclas para hornear.