Luego de que venciera el plazo para cumplir con el pago de los US$2.400 millones de deuda con el Club de París (30 de mayo), el Gobierno Nacional no tiene apuro en que dicho organismo defina la aprobación del llamado “puente de tiempo” de uno o dos meses, que permitiría que el país no entrara en default. En este sentido, se especula con que cuanto más demore la confirmación, mejor será el panorama. ¿Por qué?
Voceros oficiales declararon que cuanto más tiempo se prolongue el consentimiento del “waiver” para que la Argentina cumpla con el pagamento, se podrán obtener mayores réditos a partir de los dos o tres meses extra que tendrá el país para concretar el pago de la deuda. En este caso, prevén que lo mejor sería que el puente se estire hasta el 30 de julio, en miras a que el plazo se extienda hasta septiembre u octubre, dependiendo si se otorgan 60 o 90 días adicionales.
Fuera de las especulaciones, la Argentina debe esperar la decisión formal del Club, que aún no pautó su próxima fecha de reunión. A lo largo de dichos encuentros, denominados Tour d’Horizon, suelen atenderse diversas cuestiones referidas a la entidad, con decisiones que deben tomarse por unanimidad por sus 22 miembros, sean o no acreedores. El funcionamiento implica que todos los votos valen lo mismo.
Generalmente, las resoluciones de definen antes del Tour, por lo que al momento de las votaciones no existen debates acerca de la situación de los países. Los 60 días extras con los que cuenta la Argentina desde el lunes forman parte de la Carta de Intención, que en su momento se firmó con el Club y únicamente puede ser alterada si alguno de los acreedores denuncia a la Nación, reclama el pago de la deuda o dicta directamente el default.
Como eso aún no pasó, y se supone que no ocurrirá, el Estado debería convencer al resto de los miembros para llegar a un buen acuerdo. Desde Buenos Aires plantean que mientras que el presidente Alberto Fernández; el ministro de Economía, Martín Guzmán; y los demás acreedores muestren buena fe y actitud negociadora para llegar a una resolución con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ninguno de los integrantes del Club se levantará de la mesa de discusiones, mucho menos en pandemia.
Vale remarcar que los acreedores del organismo son también los miembros de mayor voto en el board del FMI.