A través de un gesto netamente protocolar, el ministro de Desarrollo Productivo de la Nación, Matías Kulfas, mantuvo un encuentro en Casa Rosada con las dos autoridades máximas de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, recientemente electo presidente; y Marcos Pereda, su vice. Durante la reunión, se trataron temas de sumo interés, como la preocupación del sector en torno al cierre de las exportaciones de carne vacuna.
Tras cumplir su primera semana como presidente de la entidad, Pino aprovechó el encuentro para expresarle al ministro la realidad del sector y los temas más urgentes a tratar. En este sentido, le indicó al funcionario que el cepo a las exportaciones era una medida “muy desacertada”, que había generado mucho malestar entre los productores.
Desde la Mesa de Enlace se mostraron conformes con lo dialogado durante la cita, aunque aún se espera una audiencia concreta con el presidente Alberto Fernández. Es importante aclarar que los frigoríficos exportadores siguen tratando de desbloquear las restricciones, presentando sucesivas propuestas que hasta ahora no obtuvieron respuesta.
Una de ellas consta de una serie de cupos para exportar, a fin de mermar las pretensiones del Gobierno, que esperaba restringir por treinta días las ventas hacia el exterior, que hoy en día alcanzan entre 60.000 y 100.000 toneladas mensuales a un valor de US$200 a US$250 millones. Desde el sector presentaron un límite del 20%, con once cortes a precios populares para el mercado local, por un total de 8.000 toneladas por mes.
Ya que esta semana finalizan los permisos de embarques que los frigoríficos habían obtenido previo al cepo, se prevé que arranque la incertidumbre por parte del sector. En este contexto, estiman que desde la semana que viene, al no haber demanda externa, podrían cerrar varias plantas.
El presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas (FIFRA), Daniel Urcía, sostuvo que las posibilidades son amplias y responden a la realidad de cada frigorífico. Al respecto, subrayó que algunos ya tomaron la decisión de suspender a parte de su personal, provocando serias consecuencias en su día a día.
“Además de su salario básico, muchos cobran estímulos por lo que producen durante el mes. Trabajar menos impactará en sus bolsillos”, lamentó.