Con las elecciones a la vuelta de la esquina, el Gobierno comienza a actuar en clave electoral en el mercado cambiario. La opinión de los analistas sobre la estrategia oficial para contener la suba del dólar.
El 2021 cuenta con características particulares para la divisa estadounidense. Con los precios de la economía doméstica por encima de 20% la moneda mayorista avanza apenas por encima de 12% en lo que va del año.
Para los economistas, este atraso cambiario se debe a condimentos especiales. A diferencia de otros años electorales, el Gobierno posee margen para continuar frenando la suba del dólar gracias a tres ingredientes clave:
Desde comienzos de 2021 el Gobierno tuvo margen para dejar atrasar el tipo de cambio. De esta manera, el Ejecutivo pudo desacelerar el ritmo de devaluación mensual pasando de 4% en enero a 1% en mayo.
Producto del ingreso récord de dólares provenientes del campo, el BCRA pudo hacerse de US$6.000 millones en lo que va del año. Esto le dio herramientas para controlar el mercado paralelo con ventas por US$750 millones. En este sentido, la gestión de Alberto Fernández cuenta con un colchón de más de US$5.000 millones para enfrentar posibles presiones devaluatorias.
La apreciación del real brasileño (mayor a 5,8% desde inicios de mayo) resulta funcional a la estrategia del Gobierno para la profundización de la política cambiaria. En este aspecto, el menor ritmo de devaluación puede ser “absorbido” por el multilateral que se mantiene estable desde comienzos de año.