Luego de inaugurar su nueva planta de procesamiento en Vaca Muerta, la empresa de hidrocarburos Shell aspira a triplicar su producción actual de petróleo no convencional en el país, para pasar de 12.000 a 42.000 barriles en 2022. Tras la puesta en marcha de la última instalación, para la cual destinó cerca de US$80 millones, la compañía proyecta finalizar el 2021 con una producción de 30.000 barricas por día.
Cabe destacar que la firma angloholandesa ya lleva desembolsados más de US$1.000 millones en la región. De la actual fase del proyecto, aún restan unos US$500 millones.
“Comprometiéndose a perforar 30 pozos por año, Shell invertirá US$300 millones anuales, dependiendo de las condiciones”, anunció su CEO local, Sean Rooney. Entre las iniciativas que aparecen en carpeta, figura la construcción de una planta gemela a la que se inauguró este mes, donde también se producirán 30.000 barriles diarios.
Si bien el lanzamiento de la misma estaba previsto para después de la inauguración de la actual, el proyecto quedó en stand by a causa del congelamiento de los precios domésticos y la caída de los valores y la demanda a causa de la acción de la pandemia en el mercado internacional.
Sobre este punto, Rooney expresó que están a la espera de una nueva Ley de Hidrocarburos, para analizar cuáles serán las condiciones competitivas del país y del mercado externo, en miras a definir el mejor momento para iniciar las obras.
En una videoconferencia con periodistas, de la que también participó el gobernador neuquino Omar Gutiérrez, el CEO anticipó que el año próximo podrían lanzar la planta piloto para Bajada de Añelo, bloque en el que Shell es socia de YPF y aún no se encuentra en desarrollo masivo. “Tendrá 2.000 metros cúbicos por día. Me comprometo a hacer la gestión para poder concretar el proyecto en 2022”, señaló el ejecutivo.
Es importante remarcar que los 42.000 barriles diarios a los que apunta Shell con la nueva planta de procesamiento significan su máxima capacidad. Esto permitiría que la empresa incremente sus exportaciones, abriendo paso al desarrollo a escala de sus bloques.
Actualmente, opera los bloques de Sierras Blancas, Cruz de Lorena, Coirón Amargo Sur Oeste y Bajada de Añelo en Vaca Muerta, con participación en Bandurria Sur (YPF), Rincón la Ceniza y La Escalonada (ambas de Total Energies).
La compañía lleva más de 50 pozos perforados en el yacimiento, con una producción que asciende a los 15.000 barriles diarios promedio. Esto posibilitó que alcanzara el abastecimiento pleno de la EPF a fines de 2020. Entre todos sus bloques, su potencial supera las 70.000 barricas por día.
Durante la presentación online que la petrolera llevó adelante para comunicar la puesta en marcha de su segunda planta de procesamiento en Sierras Blancas, el gobernador Gutiérrez proyectó que la producción de crudo en Vaca Muerta podría incrementarse en un 40% en 2021 en relación al año pasado, hasta alcanzar la cifra de 230.000 barriles por día.
A lo largo del encuentro, el primer mandatario neuquino destacó que pese a la pandemia, la provincia llegó a una producción de 164.000 barriles. “El incremento anual del 40% sería algo histórico para nuestra provincia, que permitirá abastecer la demanda interna de unas 180.000 barricas, y disponer de otras 60.000 para exportación”, señaló.